La extensión del programa, que mantiene congelados los valores de más de 2.000 productos de consumo masivo desde el 20 de marzo, no resultó novedoso para la industria de la alimentación ya que entendían contener los precios en medio de la pandemia.
Sin embargo, según la publicación, despertó curiosidad el plazo, 60 días, y los retoques en función de los análisis de costos. Se espera alguna subida en productos como harinas o aceites.
Según advirtió, Daniel Funes de Rioja, titular de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), “Las empresas acumulan seis meses de incrementos de costos. La inflación, el impacto de la devaluación sobre los insumos importados, las subas de salarios de rangos del 20% promedio, los costos logísticos; y los sobrecostos por todas las medidas que las compañías tuvieron que tomar por los protocolos contra la pandemia"
Por su parte el Gobierno reconoce que hay casos en los que se justifica un retoque por la variación del tipo de cambio pero lo hará con extremo cuidado porque en el actual contexto económico, queda claro que no caería bien. El promedio de aumentos reclamado por las empresas gira en torno al 15%, aunque las más complicadas pudieron más de 20 por ciento.