Esto y la maquinita a toda velocidad para financiar al Tesoro, debido a la canilla de dólares que cerraron el FMI y todo Wall Street al gobierno de Mauricio Macri, incrementó en las últimas horas la posibilidad de que Argentina se dirija a una hiperinflación. Eso tendría como principal objetivo, según se rumorea en la city porteña, licuar las Leliqs.
Volviendo a los Pases, lo que explican los expertos es que los bancos con excedente de liquidez están aprovechando esta herramienta para estacionar fondos a un día de plazo a estas tasas dado que la demanda privada de crédito sigue en franca retirada pero además las entidades también prefieren no aumentar la oferta crediticia ante el escenario recesivo y de alta incertidumbre.
Un detalle no menor que advierte dicho medio es que los bancos no ajustaron las tasas de plazos fijos pari passu el aumento de la tasa de referencia de las Leliq. En julio el spread entre la tasa de referencia y el promedio de plazo fijo era de 1.200 puntos básicos, pero se amplió a 1.800 y este mes se elevó a 2.700 puntos.
El problema central es que el Banco Central no para de emitir en una economía que se encuentra en una recesión muy profunda y que no muestra liquidez de dólares, en un contexto de caída de demanda de dinero, por lo que la hiperinflación parece ya inevitable. La cuenta de intereses del BCRA ya supera este año los $482.000 millones y licuar tamaña masa de pesos supone un riesgo social.