"La brecha empezó a complicar el saldo comercial. El resultado de septiembre (US$584 millones) fue el más bajo desde febrero de 2019. Las exportaciones cayeron 18% i.a., mientras que las importaciones subieron 3% i.a. y, atención, 22,7% mensual s.e.", apuntó el economista Nery Persichini.
"Efecto brecha: Se palman las exportaciones y anticipan todo lo posible las importaciones. De manual", opinó por su parte el periodista Javier Blanco.
"Y acá se ve perfecto el efecto de la brecha, producto del CEPO del. Hasta el "vuelto" del saldo comercial se achica. Comercio Internacional paralizado. Economía real desabastecida y sin precios de referencia", remarcó, en tanto, Fernando Camusso, de Rafaela Capital.
"¿Serán distorsiones generadas por la brecha cambiaria? Expectativa de depreciación fuerte y en corto plazo desincentiva exportaciones y estimula importaciones. En el caso de las importaciones, también podría ser por algo más de crecimiento", matizó por su parte Matías Carugati, de Consultora Seido.
No obstante, el economista jefe de la consultora Ecolatina, Matías Rajnerman, el salto en las importaciones no respondió a un repunte de la actividad sino a "temores devaluatorios o de endurecimiento del cepo que provocan adelantamiento de compras".
En concreto, las compras al exterior totalizaron los US$4.127 millones, lo cual significó un incremento del 3,1% respecto de septiembre de 2019, debido a un aumento en las cantidades adquiridas.
Por su parte, las exportaciones de septiembre llegaron a los US$4.711 millones, lo cual representó una caída interanual del 18%, superior a la que se había visto en agosto.