Por su parte, "algunos rubros de servicios pudieron comenzar a operar lentamente, aprovechando la flexibilización de restricciones que trajo el verano. Sin embargo, su nivel de actividad permanecía casi 8% por debajo de la pre-pandemia, en tanto que la producción de bienes estaba por encima del primer bimestre del año pasado (+0,8%)" amplió Ecolatina.
El informe completo considera sectores como, Industria y Construcción (con menos chances de ser perjudicados), Comercio y Agroindustria, con desafíos propios y como nuevas restricciones, afectarán configuraciones sectoriales parecidas.
Especificaron que en el grupo más golpeado sobresale Hoteles y restaurantes, rubro que se ubicó en enero casi un 40% por debajo de los niveles del primer bimestre de 2020; y Servicios sociales y personales (teatros, museos, espectáculos deportivos), y se encontró aún 20% por debajo de los niveles pre-pandemia. "Si bien son sectores que no poseen un peso tan significativo en el PBI (algo menos del 5%), en conjunto representan casi el 10% del empleo registrado. Por lo tanto, es probable que el trabajo formal se recupere incluso más lentamente que el nivel de actividad" agregó
Por otra parte, las restricciones sobre la movilidad afectarán a una parte del Transporte y con ello a la venta de combustibles y las perspectivas de recuperación de la actividad petrolera.
"Ambos sectores ya venían rezagados en relación con el resto, registrando en enero niveles 15% y 8% inferiores a la pre-pandemia, respectivamente. Si bien durante los meses recientes la mejora del contexto internacional y la puesta en vigencia del Plan Gas.Ar comenzaron a dinamizar al sector, la extensión de las restricciones al transporte y una menor movilidad general de la población aplazarán todavía más la recuperación de los niveles de cierre de 2019" amplió Ecolatina.
En sentido opuesto, Industria y Construcción dos sectores que motorizan la recuperación económica serían los menos afectados directamente, amplió la consultora. "El primer caso es el de la Industria manufacturera, con un peso muy importante en el nivel de actividad (19% del PBI). Impulsada por el veranito que atraviesa la demanda de bienes durables e insumos para la construcción, junto con la actividad de diversos encadenamientos fabriles, en el primer bimestre no sólo estuvo 4% por encima de los niveles pre-pandemia, sino que además registró creación neta de empleo registrado después de más de dos años en rojo en enero (+10.500 puestos de trabajo, +1% i.a.). Más aún, con los anuncios realizados hasta ahora, las nuevas restricciones no afectarían tanto el funcionamiento del sector, de modo que la recuperación podría continuar" agregó el informe.
La Construcción también sigue en desarrollo como uno de los principales motores, y se colocó en enero casi 6% por encima de los niveles pre-pandemia, concluye el informe. "Impulsada inicialmente por un auge de la demanda asociada a pequeñas refacciones, ampliaciones o reparaciones, en los meses recientes se ha visto una desaceleración que comenzó a ser compensada por la reanudación de la obra privada de mayor magnitud y la recuperación de la obra pública. Dada la relevancia estratégica del sector en términos de recuperación del empleo (en particular informal) y la dinamización de diversos encadenamientos productivos, no prevemos en lo inmediato limitantes importantes para la actividad. En consecuencia, la construcción también seguiría por el sendero positivo" cierra la consultora.
En cuanto a Comercio y Agroindustria observa que, el comercio minorista y mayorista fue uno de los dos sectores de servicios que superó los niveles pre-pandemia en el inicio del año (+5%), lo cual ayudó notablemente a la recuperación agregada dado su peso en el PBI (14,5%). Las nuevas restricciones a la circulación, los mayores temores al contagio y las limitaciones sobre los horarios comerciales implicarán un mayor tiempo en el hogar y menor consumo en la calle, ralentizando la recuperación y afectando a negocios con menor desarrollo del canal online.
En otro orden se encuentra el Agro, "cuya evolución depende de factores propios de oferta y demanda, menos vinculados a la pandemia. Resultado de la escasez de precipitaciones sobre las intenciones de siembra y los rendimientos, se prevé para 2021 una merma próxima al 10% en la producción de los principales cultivos (trigo, girasol, soja y maíz). No obstante, producto del rally alcista en el precio de las commodities agrícolas desde finales de 2020, estimamos que la valorización de la cosecha de los principales cultivos trepará cerca de USD 7.000 millones, permitiendo incrementar el valor y la rentabilidad de los productores menos afectados por la sequía".
Por último Ecolatina señala que las nuevas medidas "afectarán principalmente a determinadas ramas de servicios, casualmente aquellas que presentan los menores niveles de actividad en relación con la pre-pandemia".
En sentido contrario, la industria y la construcción afrontarían un 2021 más favorable, ayudadas por los mayores protocolos y el restablecimiento de parte de los puestos de trabajo perdidos durante el año pasado. Como resultado, se terminará ampliando la brecha entre los sectores ganadores y perdedores del 2021, al tiempo que no prevemos un impacto significativo de las mayores restricciones sobre el Producto en el corto plazo.
En este marco, la consultora proyectó que la actividad crecerá 6% en 2021, explicado, en mayor medida, por el arrastre estadístico positivo que dejó el 2020 (+5%). De todas formas, "teniendo en cuenta que la situación epidemiológica podría seguir empeorando, la principal incógnita es qué magnitud y alcance adoptarán las restricciones aplicadas. Por este motivo, no descartamos que puedan extenderse y comprometer a una mayor proporción de sectores y regiones, infringiéndole un golpe a la economía aún mayor al esperado", concluye el trabajo