Además, afirmó que "no sólo evitamos un problema mayor, sino que ahora permitimos al sector privado, no sé si más fácil pero sí menos difícil, el acceso a los mercados internacionales. Lo mismo pasa con las provincias. Tienen a partir de ahora la posibilidad de reestructurarsus deudas, dependiendo de las capacidades de cada provincia".
En tanto, "ahora hay que refinanciar con el Fondo y para eso hay que tener un plan económico, es una de las características de cualquier acuerdo con el FMI. Usar esa negociación para mostrar cuál va a ser el programa, genera credibilidad". Pese a que Alberto Fernández dijo que no creía en un los planes, el economista insistió en que "tiene que presentar un plan. Podemos llamarlo plan, propuesta, inventarle un nombre pero básicamente se requiere un plan. Es lo que va a pedir el Fondo y es lo que ha pasado siempre. Pensar que ahora le van a extender a uno el plazo sin dejar en claro cuáles van a ser los elementos centrales de la política económica sería una cosa extraña".
De todas maneras, afirmó por su experiencia que el FMI actual es "distinto": "El Fondo empezó a cambiar a comienzos de siglo y a partir de la crisis de 2008/09 en particular, donde los países desarrollados estuvieron dispuestos a darle más recursos al Fondo y al mismo tiempo pedirle más flexibilidad en distintos programas. Eso funcionó bien y ayudó a salir de la crisis de 2008/09. Ahora, esto no quiere decir que no estén dispuestos a mirarle los números y aceptar un acuerdo sin un programa atrás. Eso se mantiene y me parece que es muy razonable", aclaró.