Asimismo, manifestó que "a eso se le suman los gastos operativos e impuestos que si fueron subiendo desde entonces a la fecha con una actividad que esta un 50'% debajo de los niveles prepandemia especialmente en el Área Metropolitana Buenos Aires, lo que genera un combo completo".
En tanto, el titular de la Confederación de Entidades Comercializadoras de Hidrocarburos y Afines (Cecha), Gabriel Bornoroni, dijo que el aumento se espera para estas semanas y "que si no se paga en combustibles se paga en impuestos, hay que redireccionar para que se pague lo que realmente vale".
"Apenas arrancó la cuarentena la venta cayó un 90%, aunque a nivel nacional la caída hoy es del 28,3%, pero si se focaliza solo en el área metropolitana, es del 50 por ciento", relató.
A su vez, el presidente de la Federación de Expendedores de Combustibles, Julio Alonso, sostuvo que el precio en los surtidores "está retrasado entre un 16 y un 20 por ciento" y pronosticó que se está "en las puertas de un aumento".
“En marzo y abril, una estación de servicio, en Argentina, pasó a vender el 10 por ciento de lo que vendía normalmente. En mayo aumentó a un 20% o 30 %, junio un 40% y julio un 50 %. Estamos en la mitad de lo que vendemos normalmente", concluyó.
Desde el 1 de diciembre que los precios de los combustibles se mantienen congelados en un marco en el cual el precio internacional del petróleo presentó una baja histórica y una marcada inestabilidad. Sin embargo, los empresarios del sector meten presión para que el Gobierno habilite una nueva suba.