El periodista Maximiliano Montenegro hizo un repaso muy interesante al respecto:
"Se aceleró la compra de dólares por parte del Banco Central. En mayo hubo una compra récord de dólares para fortalecer las reservas. Casi 2.000 millones de dólares pero venía a un ritmo muy fuerte de compras en marzo y abril aprovechando la súpersoja y el récord de dólares.
A su vez, está regulando el cupo de dólares al mayorista para los importadores.
Ya ha comprado prácticamente la misma cantidad de dólares que había perdido el año pasado cuando se reabrieron en plena pandemia los bancos.
Está claro que el Banco Central está tratando de acumular la mayor cantidad de municiones posibles para enfrentar lo que se viene en los próximos meses, sobre todo en las elecciones, que es una dolarización creciente de carteras.
El Banco Central tiene que evitar no solamente una disparada del dólar oficial sino también de los dólares libres".
Al momento de hablar específicamente del estado del BCRA, confirmó: "Las reservas contantes y sonantes hoy llegan a los US$7.500 millones. Esta es la munición que tiene para frenar una corrida cambiaria".
Montenegro también se refirió a lo que está pasando con los tipos de cambio: "Empieza a haber una dolarización creciente de carteras, tanto de empresas y de fondos de inversión que estaban en pesos como de inversores privados.
El dólar Contado con Liquidación hacia enero o febrero estaba debajo de los $150 pero en los 2 últimos meses empezó a levantar vuelo y está alrededor de los $165.
El BCRA vendió 170 millones en mayo para controlar el CCL. No es un monto relevante pero el desafío es cuando pase la cosecha gruesa".
Y cerró: "Hay un ajuste fiscal feroz en los primeros 5 meses en gasto previsional y transferencia a las provincias. Al mismo tiempo, hay un ingreso por impuestos muy fuerte".
En tanto, es interesante la columna de Jorge Herrera en Ámbito Financiero:
"Los inversores internacionales han vuelto a incursionar, con cierta cautela pero con firmeza, en los mercados emergentes y en particular en la región latinoamericana. Es así como se viene observando un creciente flujo de capitales de no residentes particularmente hacia el mercado de bonos de la región. Según el último monitoreo del Institute of International Finance (IIF) los mercados emergentes atrajeron alrededor de US$13.800 millones en mayo pasado, donde la dinámica de estos flujos estuvo apoyada principalmente hacia el mercado de deuda que canalizó aproximadamente US$9.800 millones.
A nivel regional, los datos del IIF muestran que los países con mejor desempeño fueron los de América Latina con entradas netas por US$1.700 millones el mes pasado. Además, hay un dato no menor y es que de acuerdo a estimaciones del IIF el posicionamiento está menos estirado y es probable que sea menos vulnerable a los choques externos. Es decir que las carteras de los fondos globales no están tan cargadas y tienen espacio. Por lo que el riesgo de contagio es menos severo que durante la masiva liquidación de posiciones emergentes de 2018 o durante la histeria del 2013 (“taper tantrum”). Claro que en los próximos meses será primordial la importancia de la credibilidad de la política de los emergentes, especialmente dado el aumento de las tasas de interés, a medida que mejore el entorno para el carry en moneda local".