El exinterventor del ENRE, consultado en radio El Destape sobre la posibilidad de una segmentación de la tarifa, admitió que "se puede hacer una segmentación tarifaria", aunque advirtió que "es un proceso complejo y gradual".
Pero Basualdo advirtió que el aumento "no va a impactar en el poder adquisitivo", mientras que, en adelante, "el camino no es el congelamiento ni el ajuste tarifario".
"Las tarifas no pueden ser un retroceso en el poder adquisitivo; se actualizarán algunos números de las tarifas, pero eso no va a impactar en el poder adquisitivo", remarcó el funcionario.
En ese sentido, detalló que "el aumento de tarifas va a estar por debajo del 29% de la inflación proyectada" para todo 2021, según el Presupuesto Nacional enviado por el Gobierno al Congreso, a pesar de que las consultoras privadas estiman que el aumento del índice de precios se acercará al 50%.
Basualdo recordó por último que "el 29 y 30 de marzo tendrán lugar las audiencias públicas para la energía eléctrica" y que de este modo "estamos dejando atrás la Revisión Tarifaria Integral (RTI) del Gobierno anterior".
Se calcula que el Gobierno podría llegar a transferir subsidios por unos $ 50.000 a $ 60.000 millones, que ese sería el déficit operativo conjunto de Edenor y Edesur si se acotaran los aumentos de las tarifas reguladas a un 30%, cifra que llevaría a un alza de 9% final en las facturas que llegan a los usuarios.
De acuerdo con los cálculos del oficialismo, si siguiera vigente el esquema de revisión aprobado por la gestión Macri, las tarifas de gas deberían haberse incrementando en 80% en octubre último y otro 130% desde el 1° de abril, mientras que la electricidad tendría que encarecerse 168% el mes próximo. Esa posibilidad fue rechazada por el Gobierno e incluso el presidente Alberto Fernández, en su discurso ante la Asamblea Legislativa, anticipó el envío de un proyecto de ley al Congreso para desdolarizar “de una vez por todas las tarifas de los servicios públicos”.