
Según describieron fuentes consultadas por el diario 'El Cronista', la idea es lanzar una suerte de Plan Marshall criollo, en este caso destinado a recuperar a la industria nacional.
Uno de los ítems que más se destaca es el de la puesta en marcha de un programa de Compre Nacional, mediante el cual los ejecutivos pretenden darle mayor impulso a la industria local. Si bien todavía quedan algunas cuestiones por resolver en este sentido, la propuesta es darle algún tipo de incentivo impositivo a la producción nacional, de modo de mejorar su cadena de costos.
Como parte de esto, además, se trabaja en la la consolidación de una política Pyme y la profundización del desarrollo regional.
La pata del financiamiento productivo es otro de los puntos a discutir con el Gobierno. La UIA entiende que actualmente este no es un aspecto muy desarrollado, por lo que promueve que se refuercen las líneas crediticias con estos fines. Aquí entrarían en juego todos las entidades financieras, con el Banco Central permitiendo que se prioricen las líneas de crédito alsector productivo.
La apuesta incluso es mayor, y como parte de las propuestas también se trabaja sobre la idea de que, a través del BICE, se desarrolle una banca nacional de desarrollo que colabore con el impulso del sector productivo.
Otro de los capítulos habla sobre la necesidad de trabajar en cuestiones impositivas. Y aquíse apuntan desde una reforma tributaria integral "para que haya un sistema más simple", hasta la posibilidad de deducir intereses sobre capital, hasta la exención de impuestos a las nuevas inversiones, y la compensación de cargas tributarias con cargas sociales.
Según publicó el sitio 'iProfesional', la propuesta está en línea con lo que las autoridades de la UIA ya vienen conversando con las autoridades nacionales, por lo que en la Rosada ya tendrían un boceto de estas ideas. De esta manera, no deberán arrancar de cero, sino que la entrega de la propuesta de la UIA sería casi una formalidad, y una forma de comenzar a discutir el trabajo oficialmente.
Según el último informe de la UIA, en abril pasado la actividad industrial cayó 30,6% interanual y un 17,1% con relación a marzo. Esta fue el desplome más pronunciado desde 1994, y el nivel de producción fue el más bajo desde abril de 2003.