En este sentido, piden continuar con ATP hasta que la crisis haga piso y comience el sendero de recuperación. Grinman consideró además que "el gobierno hizo un enorme esfuerzo con las herramientas que tiene para paliar la situación y mantener viva la mayor cantidad de comercios", pero explicó que sin los ATP para las empresas "va a ser difícil". "Cualquier índice hacia arriba se puede mostrar como un crecimiento, pero hay que ver de dónde partimos. Hay señales positivas, pero la realidad es que no vislumbramos un shock de crecimiento como desearíamos", adelantó.
En Ámbito Financiero detalló: "Si no viene el ATP, vamos a tener dificultades para pagar sueldos y aguinaldos. En definitiva, se van a terminar pagando pero en cuotas. Nosotros tenemos un sindicato que es ordenado como la FAECYS, que entiende la situación. Sabe que hay empresas que pueden hacerlo y van a cumplir, pero saben que hay empresas que por más esfuerzo que hagan y quieran no van a poder".
Consultado por El Cronista Comercial sobre si "mueve la aguja" las reaperturas de bares, comercios y shoppings, el representante respondió: "No, eso sirve más que nada como cuestión psicológica, pero un comercio abierto no significa que tenga ventas. En los shopping abren algunos comercios pero los motorizadores, que son el cine, el patio de comidas y los juegos infantiles, no funcionan. Además, tiene que ingresar una cantidad limitada de gente. Según nuestro relevamiento, están vendiendo un 30% menos que antes de la cuarentena y, entonces, ya estábamos complicados. No hay manera de recuperarse. No hay plata en la calle".
En este marco, la gran pregunta tiene que ver con las Fiestas y las expectativas: "No hay ninguna visión optimista. Hoy no hay alegría, no hay previsión de hacer reuniones sociales o familiares. El consumo interno en Argentina explica el 70% del producto y ese consumo está sobre las espaldas de la clase media, que ha sido muy perjudicada y es la que más poder adquisitivo perdió. Este es un año para el olvido bajo todo punto de vista, no sólo sanitario, sino también en lo económico y ni qué hablar en lo político".
Grinman suplicó: "El empresariado no está preocupado por la situación económica porque se siente con capacidad de solucionar su tema económico, el problema es la política. Vivimos con un estado de crispación permanente, incluyendo al Gobierno. Desde la CAC creemos en lo que vino a hacer el Presidente pero da la sensación de que desde su mismo espacio político no están dejando transitar el camino que quiere. Y también la oposición tiene enormes problemas. Entonces digo: 'muchachos, déjense de embromar, empiecen a pensar un poco en el bienestar del país'. ¿Quién va a invertir en Argentina en esta situación? Solo a través de la actividad privada es posible generar riqueza, crear empresas, generar empleo, no hay otra manera".