La postergación de la suba fue fundada en el decreto en el hecho de que "las circunstancias actuales y la necesaria estabilización de los precios ameritan que la actualización del segundo trimestre de 2020 surta efectos desde el 16 de diciembre de 2020, inclusive, y que toda otra actualización se suspenda hasta el 15 de enero de 2021".
Es decir que desde el gobierno se buscó evitar que este incremento genere un efecto dominó en mayores precios, costos e inflación, dado que se estima que de aplicarse la actualización correspondiente los combustibles deberían subir entre un 2,5 y un 4%.
Pero junto a la presión que esta alza impositiva genera en las marquesinas, desde el sector también se advirtió que la depreciación del peso en el contexto internacional también está jugando en contra de los valores de los combustibles locales, y llevarían la necesidad de un aumento de precios hasta el 6%.
Pero precisamente no hay certezas de que las petroleras vayan a avanzar de forma inmediata en una actualización de sus surtidores, tal como sucedió con la anterior suba de impuestos dada en octubre.
En lo que va del año las refinadoras ya aplicaron cuatro aumentos consecutivos en los precios de sus productos, desde agosto pasado a razón de uno por mes y siempre a mitad de mes.
En total, estos aumentos representan un incremento acumulado en el año de hasta un 16,81%, un porcentaje que si bien encarece llenar un tanque, también dista mucho de los índices de inflación imperantes, en especial si se tiene en cuenta que los combustibles estuvieron congelados por 10 meses.
La definición final se conocerá en pocas horas y revelará qué prima más, si la intención del gobierno de no potenciar la inflación de precios en general o la petición de las empresas refinadoras de mejorar sus alicaídos ingresos.
Las consultoras estiman que por cada punto que aumentan los combustibles la inflación suma un 0,05%. El impacto mayor es con el gasoil, utilizado en los camiones que transportan los alimentos de primera necesidad, con fuerte peso en el Índice de Precios al Consumidor(IPC) que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
De acuerdo a lo publicado dos semanas atrás en el 'Boletín Oficial' y refrendado en la página web de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), el 15 de enero de 2021 habrá otro aumento de los impuestos a los combustibles, en esa ocasión para trasladar la inflación del tercer trimestre.
Entonces, en la segunda mitad del primer mes del año próximo hasta el 28 de febrero, los tributos internos sobre naftas y gasoil trepará $1,24 y $1,22 por litro, respectivamente, con un impacto porcentual que rondaría el 2%.