Carne: nervios, amenazas y tensiones entre el Gobierno y frigoríficos por los precios
La asegura que ya en la primera semana de abril el precio de los alimentos mostró un alza de 1,3%.

La asegura que ya en la primera semana de abril el precio de los alimentos mostró un alza de 1,3%.
El dato llega cuando la segunda ola de coronavirus avanza, las tensiones internas por el rumbo económico crecen y los resultados no son buenos, por lo que el presidente Alberto Fernández tiene motivos para estar nervioso.
Para marzo, la gran mayoría de las consultoras privadas estimaron que la inflación superó una vez más el 4%, y el Instituto Nacional de Estadística y Censos () dará a conocer este jueves el Índice de precios al consumidor (IPC) del mes pasado, y los pronósticos van en línea con los de los privados.
Alimentos y Bebidas, el rubro que golpea especialmente a los sectores más carenciados, otra vez habría estado marcadamente por encima del promedio. Y otra vez, los datos LCG anticipan que abril no mejora la situación.
Tanto nerviosismo la semana pasada terminó con una amenaza de parte de Paula Español, secretaria de Comercio Interior del Ministerio de Desarrollo Productivo, quien se quejó de los aumentos en los precios de la carne, cuyo consumo en este primer trimestre fue el más bajo en 18 años.
" La verdad es que, si seguimos viendo este tipo de comportamientos, no nos va a temblar el pulso a la hora de cerrar las exportaciones de carne", advirtió. Por las tensiones que genera con el sector agropecuario y por el desconocimiento que refleja sobre el funcionamiento del comercio internacional (cualquier suspensión de exportación implica una pérdida de mercados que luego es muy difícil de recuperar), la amenaza de Español no cayó bien ni siquiera en el resto del gabinete económico que comanda Martín Guzmán.
Para sumar tensión, el ministro Guzmán ya advirtió que no hay margen fiscal para un nuevo Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y un subsidio al salario privado a través de la Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP), que funcionaron el año pasado durante la cuarentena estricta. Ello obligaría a financiarse con emisión monetaria, lo cual implicaría mayor presión inflacionaria e impacto en el tipo de cambio.
Mientras, los sectores más cristinistas del gobierno (entre ellos, Axel Kicillof) presionan para avanzar con mayores cierres de la economía ante el aumento de casos de coronavirus y con ello, el regreso de la asistencia estatal.
Sin dudas, Alberto Fernández no querrá quedar en la historia como el gobernante del desastre sanitario, en cambio, ¿en la lista del 'desastre económico' no estaría solo?
Tensión con los frigoríficos exportadores por el acuerdo de Precios Populares
El 31 de marzo venció el plazo del convenio, que contemplaba un volumen mensual de 6.000 toneladas abastecido por las plantas que conforman el Consorcio Exportador ABC. En este contexto, se prorrogó el acuerdo por dos semanas –que finaliza el 15 de abril- y se busca extender el programa.
El primer dato a tener en cuenta es que, de renovarse Precios Populares, no será a los mismos valores, como el caso del asado, a $399 el kilo, vacío a $499 y matambre a $549. Desde el inicio del programa de rebaja de precios, el valor de la hacienda en el Mercado de Liniers registró una suba de 18%, con récords en la cotización de las categorías livianas destinadas al ámbito doméstico.
El precio de las categorías de consumo en Liniers, principal referencia de precios a nivel nacional, registró un aumento de 83,5% en el último año, de acuerdo a estadísticas de ese predio concentrador. Durante la primera semana de abril del año pasado, la categoría novillitos promedió $96,48 el kilo, mientras que en el mismo período de este año, esa cifra fue de $177, con picos de hasta $195 en el caso de lotes de muy buena calidad. En paralelo, y según datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), el asado pasó de $350,7 el kilo en abril de 2020, a $604 el kilo en enero de este año.
Los frigoríficos exportadores llegan con sus exigencias a esta instancia de negociación, mientras el Gobierno nacional busca controlar la suba de precios en los alimentos. La mayor preocupación de los exportadores es bajar el 9% de derechos de exportación que en la actualidad paga esta cadena de valor y llegar a 4%. El principal argumento para respaldar este pedido es la baja en los precios internacionales, sobre todo en el caso de China, destino de casi el 80% de las exportaciones, que en 2020 cerraron en 900.000 toneladas. Los otros dos temas que los exportadores buscan instalar son la subfacturación y el troceo de carne, en reemplazo de la media res.
A mediados del año pasado, y en el marco de las reuniones que el ministro de Economía mantuvo con el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), todo indicaba que el Gobierno bajaría este impuesto, pero puertas adentro del oficialismo entendieron que esta rebaja tendría impacto en el precio de los mostradores y la idea no prosperó.
Pero, ¿es posible que el oficialismo tome una medida como la que indicó Español o fue sólo una amenaza?
"Entendemos que sería una medida desacertada", opinaron desde la industria frigorífica, ante una consulta del diario económico 'BAE Negocios'. En una sintonía similar se expresaron las entidades del sector agropecuario, como el caso de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap). El presidente de la entidad, Horacio Salaverri, sostuvo que "vamos por el camino equivocado con este tipo de medidas en un país ávido de divisas, ya que el precio en mostrador de la carne no solo tiene que ver con el productor".
Carlos Achetoni, presidente de Federación Agraria Argentina (FAA), explicó que "lo vemos con mucha preocupación, son medidas que nos generan inquietud". Y agregó: "eran temas que pensamos que habían quedado atrás después de la reunión con el Presidente", en referencia al encuentro que la Mesa de Enlace mantuvo con Alberto Fernández en febrero.