Según el relevamiento que realiza el diario La Voz entre las cuatro cadenas minoristas más importantes de la ciudad de Córdoba, en junio, los precios de una canasta típica para una familia de clase media de cuatro integrantes se encareció un 3,1%.
Ya en Urgente24 advertimos en abril pasado que el aumento en los precios de la carne había caído a su nivel más bajo en 9 años.
En el primer trimestre de 2019, el consumo de carne vacuna por habitante se desplomó un 13,4% y tuvo el peor registro de los últimos nueve años.
Se ubicó en menos de 50 kilos por habitante para el primer trimestre del 2019 (49,6 kg/hab/año), resultando 13,4% menor al consumo del primer trimestre de 2018.
Volviendo al relevamiento cordobés, el costo de la carne se ubicó en junio en 15.192,86 pesos, unos 460 más que los $ 14.733,40 que eran necesarios en mayo.
En el primer semestre, el incremento de precios rondó el 23,58%: a fines de 2018, el mismo conjunto de productos tenía un costo de $ 12.293,77. Vale decir que, en lo que va de 2019, se necesitan $ 2.900 más para pagar el mismo carrito.
Y, en la comparación anual, la evolución de esta canasta acumula un alza del 65,56%, ya que en junio del año pasado demandaba $ 9.176,87, unos seis mil pesos menos.
La persistencia de los aumentos en los productos de mayor rotación explica, en parte, la fuerte baja en la demanda que experimentan los súper e hipermercados: según el Indec, en abril (último dato disponible), las ventas minoristas en estos centros de compra se desplomaron un 12,6 por ciento.
En mayo y en junio, la baja en las ventas fue algo menor, pero también significativa.
Después de un par de meses con precios relativamente estables, las carnes marcaron los mayores aumentos: 5,9% en promedio. La carne molida y el jamón cocido mostraron fuertes alzas, en ambos casos superiores al 18%, mientras que los cortes más caros, como la nalga y la costeleta ancha, aumentaron en torno al cuatro por ciento.
¿Un anticipo de lo que podría extender a todo el país?