"La mayor presión tributaria legal se encontró en Brasil, que los impuestos significan un 50,6% del ingreso familiar. Luego, se ubican Italia y Argentina, que comparten el segundo lugar, con impuestos que representan un 48% del ingreso familiar anual", especificaron.
La primera causa del aumento de presión impositiva en 2022 es el impuesto inflacionario que repercutirá, por ejemplo, en el monotributo. Las escalas subirán un 26% frente a una inflación del 50% lo que obligará a personas con un menor ingreso en términos reales a pagar más, mientras que a otras directamente las expulsará al Régimen General.
Otro motivo es la reciente modificación de Bienes Personales por la cuál las personas de mayores patrimonios o, con bienes en el exterior tendrán que pagar alícuotas más altas.
"Un tema de discusión habitual en Argentina es si la presión tributaria es alta o baja. De hecho, en estas semanas se acaba de aprobar una suba de impuestos a nivel nacional y de provincias. Lo cierto es que, durante las últimas dos décadas, la Presión Tributaria Efectiva subió alrededor de 12 puntos del PIB en Argentina, ubicándose entre las más altas de Latinoamérica, junto a Brasil", apuntaron desde Fundación Mediterránea.
En Argentina, la presión tributaria representa un 48% del ingreso familiar En Argentina, la presión tributaria representa un 48% del ingreso familiar
Con estos datos que se sufren día a día en los hogares no extraña que en 2019 solo 2043 argentinos tramitaran la residencia en Uruguay, en 2020 la cifra se triplicara y pasara a 6816 personas, y en 2021 llegara a 11.834.
En dos años se quintuplicó la cantidad de familias, según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay En dos años se quintuplicó la cantidad de familias, según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay
El tema es que para obtener los beneficios fiscales que otorga Uruguay no alcanza con irse a radicar allí, sino que hay que perder la residencia en Argentina, darse de baja.
De esta manera, se sigue pagando Bienes Personales e Impuesto a la Ganancias, pero únicamente por los bienes en la Argentina. Dejan de pagar todos los bienes y ganancias obtenidas en el exterior.
"Uruguay recibe a los argentinos con 10 años de vacaciones fiscales para todo lo que tengan afuera de ese país. Quiere decir que si alguien tiene ganancias en Estados Unidos, Suiza, España o donde sea, Uruguay no le cobra nada por lo que gana fuera del país", explicó el tributarista Cesar Litvin.
Y agrega: "La presión fiscal uruguaya es más baja que en la Argentina y después de los 10 años de vacaciones fiscales se paga un 12,5% de impuesto a la Ganancias sobre las ganancias en el exterior, frente al 35% en Argentina".
Que el último apague la luz...
Pero no es tan sencillo puesto que para ello hay que "irse en serio". Esto es, dejar la vivienda, la persona no puede tener empleados en el país, no puede tener actividad personal. Sí puede tener bienes y ser accionista, pero no puede ser director ni gerente.
Tiene que demostrar que el centro de intereses vitales que es la familia y la actividad económica se trasladaron a Uruguay.
Eso significa, primero, obtener la residencia legal permanente. Desde que se consigue, recién después se puede tramitar la residencia fiscal en Uruguay. Y desde ese momento hay restricciones para ingresar a la Argentina.