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Alberto Fernández, el espanta cerebros... y contribuyentes

Cada día es mayor la cantidad de argentinos que tramitan la residencia fiscal en Uruguay por la alta presión impositiva, que será aún mayor en 2022.

Un contribuyente promedio en la Argentina trabaja aproximadamente medio año sólo para pagar impuestos, y en 2022 aumentará aún más la presión fiscal. Por eso, no extraña la fuga de contribuyentes al Uruguay.

Este fin de semana la televisión pública de suiza publicó un informe de "fuga de cerebros" en la Argentina, por motivos económicos, que sin dudas, se suma a esta fuga más novedosa, que arroja datos también preocupantes:

La cantidad de argentinos que sacaron la residencia fiscal en Uruguay se triplicó de 2019 a 2020, y esa cifra volvió a duplicarse en 2021 según los registros oficiales del gobierno local La cantidad de argentinos que sacaron la residencia fiscal en Uruguay se triplicó de 2019 a 2020, y esa cifra volvió a duplicarse en 2021 según los registros oficiales del gobierno local

Los números corresponden a un informe del Ieral de la Fundación Mediterránea que comparó la presión tributaria internacional entre Argentina, Chile, Brasil, España, Italia, Estados Unidos y Australia.

"Al medir la presión tributaria legal sobre una familia promedio en los 7 países, incluimos el impuesto inflacionario, dado que aun cuando no se trate de un tributo legislado, afecta los presupuestos familiares", apuntaron desde la fundación.

"La mayor presión tributaria legal se encontró en Brasil, que los impuestos significan un 50,6% del ingreso familiar. Luego, se ubican Italia y Argentina, que comparten el segundo lugar, con impuestos que representan un 48% del ingreso familiar anual", especificaron.

Impuestos

Además de "cerebros", a Alberto Fernández se le fugan contribuyentes a Uruguay.

La primera causa del aumento de presión impositiva en 2022 es el impuesto inflacionario que repercutirá, por ejemplo, en el monotributo. Las escalas subirán un 26% frente a una inflación del 50% lo que obligará a personas con un menor ingreso en términos reales a pagar más, mientras que a otras directamente las expulsará al Régimen General.

Otro motivo es la reciente modificación de Bienes Personales por la cuál las personas de mayores patrimonios o, con bienes en el exterior tendrán que pagar alícuotas más altas.

"Un tema de discusión habitual en Argentina es si la presión tributaria es alta o baja. De hecho, en estas semanas se acaba de aprobar una suba de impuestos a nivel nacional y de provincias. Lo cierto es que, durante las últimas dos décadas, la Presión Tributaria Efectiva subió alrededor de 12 puntos del PIB en Argentina, ubicándose entre las más altas de Latinoamérica, junto a Brasil", apuntaron desde Fundación Mediterránea.

En Argentina, la presión tributaria representa un 48% del ingreso familiar En Argentina, la presión tributaria representa un 48% del ingreso familiar

Con estos datos que se sufren día a día en los hogares no extraña que en 2019 solo 2043 argentinos tramitaran la residencia en Uruguay, en 2020 la cifra se triplicara y pasara a 6816 personas, y en 2021 llegara a 11.834.

En dos años se quintuplicó la cantidad de familias, según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay En dos años se quintuplicó la cantidad de familias, según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Uruguay

El tema es que para obtener los beneficios fiscales que otorga Uruguay no alcanza con irse a radicar allí, sino que hay que perder la residencia en Argentina, darse de baja.

De esta manera, se sigue pagando Bienes Personales e Impuesto a la Ganancias, pero únicamente por los bienes en la Argentina. Dejan de pagar todos los bienes y ganancias obtenidas en el exterior.

"Uruguay recibe a los argentinos con 10 años de vacaciones fiscales para todo lo que tengan afuera de ese país. Quiere decir que si alguien tiene ganancias en Estados Unidos, Suiza, España o donde sea, Uruguay no le cobra nada por lo que gana fuera del país", explicó el tributarista Cesar Litvin.

Y agrega: "La presión fiscal uruguaya es más baja que en la Argentina y después de los 10 años de vacaciones fiscales se paga un 12,5% de impuesto a la Ganancias sobre las ganancias en el exterior, frente al 35% en Argentina".

Que el último apague la luz...

Pero no es tan sencillo puesto que para ello hay que "irse en serio". Esto es, dejar la vivienda, la persona no puede tener empleados en el país, no puede tener actividad personal. Sí puede tener bienes y ser accionista, pero no puede ser director ni gerente.

Tiene que demostrar que el centro de intereses vitales que es la familia y la actividad económica se trasladaron a Uruguay.

Eso significa, primero, obtener la residencia legal permanente. Desde que se consigue, recién después se puede tramitar la residencia fiscal en Uruguay. Y desde ese momento hay restricciones para ingresar a la Argentina.

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