La huelga se decretó tras la fallida audiencia de 8 horas entre el sector empresario, gremial y el ministerio de Trabajo de la Nación.
"Nos encontramos desde hace ya una semana ejerciendo ininterrumpidamente el legítimo derecho de huelga en todos los puertos agroexportadores del país, frente a la intransigencia de las cámaras patronales que justifican su accionar con falsedades y acusando a los trabajadores de cometer actos ilícitos en el marco de la medida de fuerza", exclamó Palacio.
Y precisó: "Hoy nuestros básicos iniciales de convenio no llegan a los 70.000 pesos, estando pendiente el reajuste del 2020. En nuestro pedido unificado se incluye un bono por el trabajo esencial desarrollado durante toda la pandemia, porque las plantas y los puertos aceiteros y cerealeros no dejaron de funcionar".
En la misma línea, expresó que "los trabajadores nunca hemos cambiado nuestros reclamos, seguimos insistiendo con nuestra propuesta: deben cumplir con el acuerdo para el 2020 y ajustar el 25% que ya hemos percibido para llevarlo al 35% de inflación proyectada para este año, pagando el bono anual de todos los años ajustado con la pauta firmada".
El Gobierno comenzó a notar una fuerte merma en el ingreso de divisas, pero sobre todo se calculan fuertes pérdidas a futuro, ya que no salen barcos con envíos al exterior desde el miércoles de la semana pasada, señalan desde NA.
Las pérdidas comenzaron a trasladarse a los productores, que no pueden comercializar su cosecha de trigo en tiempo y forma.