El presidente del país anfitrión, Vladimir Putin, quién también se opone a la intervención, se ocupó de aclarar en más de una oportunidad que la reunión del G20 se abocará a los temas económicos.
Al respecto una de las preocupaciones compartida entre los presidentes del G20 es "la volatilidad y las preocupaciones cambiarias en los mercados emergentes", según manifestaron distintos gobiernos entre ellos el de Brasil y Alemania.
Es que en los últimos años, la Reserva Federal de USA instrumentó una baja de las tasas de interés a niveles mínimos lo que provocó que el valor del dólar cayera y, como consecuencia, las inversiones buscaron rendimientos más altos mayoritariamente en los países emergentes.
Esto benefició con un incesante flujo de capitales a países como India, Brasil, Indonesia y de Europa del Este. Sin embargo, USA va a suprimir sus políticas de estímulo y como consecuencia el dólar se está apreciando frente a otras divisas, como por ejemplo el real y, lógicamente los capitales ahora abandonan a los emergentes.
Si bien, Argentina no recibió este tipo de capitales, la jefa de Estado siempre tuvo una actitud crítica a la política, que tiene USA al que cuestiona por "exportar" sus crisis.
El G20, que supo tener un rol fundamental durante la crisis del 2008-2009 tiene como mandato fundamental establecer mecanismo para la coordinación económica internacional y está integrado por Canadá, USA, Francia, Italia, Reino Unido, Japón, Rusia, Argentina, Brasil, entre otros.
El tema establecido por la agenda oficial hace un año atrás es la recuperación del empleo y el crecimiento, tópicos que preocupan mucho a los países de la Unión Europea.
Oficialmente no se informó si se gestionó algún encuentro bilateral con algún mandatario aunque podría pasar que, como suele ocurrir, la presidente le reproche a David Cameron la falta de dialogo por el tema de la soberanía en las Malvinas.