El ritmo de apreciación de la divisa estadounidense se mantuvo constante durante agosto, cuando el tipo de cambio oficial subió alrededor del 3%, un ritmo de devaluación que no se veía desde 2008.
Entre enero y agosto, el dólar se apreció alrededor del 14%, muy cercano al récord de 2012. Sin embargo, algunos analistas estiman que el dólar podría alcanzar una suba anual en torno al 30%, la más álta de toda la década kirchnercristinista.
Entre los motivos que explican este aumento del ritmo de devaluación, que maneja directamente el Banco Central, los analistas incluyen la depreciación del real en Brasil (principal socio comercial de la Argentina), la fuerte suba del dólar paralelo (que se mantiene por encima de los $9 a pesar de los controles oficiales) y la pérdida de reservas.
Tal como informó Urgente24, el lunes el BCRA reconoció que sus tenencias quedaron en US$ 36.924 millones, tras ceder US$ 79 millones respecto del viernes último. Se trata del nivel más bajo en 6 años y 5 meses.
¿Cuál es la consecuencia inmediata de la devaluación oficial? De acuerdo a un reciente informe de la consultora Economía & Regiones, el impacto se visibilizará en una mayor inflación. "Hoy en día, la aceleración de la tasa de devaluación oficial presiona sobre la cotización del dólar blue y sobre el nivel de precios. Esto le impone un piso más elevado a la inflación, aumentando incluso las expectativas futuras de inflación", señalá el documento.
"Al acelerarse la tasa de devaluación, prácticamente no quedan en pie anclas anti-inflacionarias, y si no se instalan nuevos diques de contención (por caso monetarios y fiscales) los precios también acelerarán su marcha, ingresando en una dinámica peligrosa", señaló, por su parte, Federico Muñoz, de la consultora Federico Muñoz y Asociados.
De todas formas, la suba de precios sigue siendo un factor desestimado por el Gobierno Nacional. En un reciente discurso, la presidente Cristina Fernández insistió en que su plan económico no incluye "metas de inflación" sino "de crecimiento". " ¿Saben qué es gobernar con metas de inflación? Yo se los traduzco. Es ponerle un cepo a los salarios", dijo la mandataria en su furibundo 1er discurso después de la derrota en las PASO.