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En tanto, en declaraciones a radio La Red, Pignanelli abundó: "lo que hizo la Presidente fue anunciar el envío del proyecto de ley para una nueva reapertura del canje en el término del fallo de la Cámara de Apelaciones de Nueva York. Es una necesidad jurídica para poder apelar ante la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos, que permita de una vez por todas darles una definición total al problema de los holdouts".
"Si yo fuera un bonista individual, ya hubiera aceptado el canje en 2005. Pero el caso de los fondos buitre, es más difícil. Son como los caranchos, comen la carroña. Compraron bonos basura. Va a ser muy difícil negociar con ellos, más con un fallo a favor de esos fondos, pero el Gobierno argentino tenía que reabrir el canje. Creo que vamos a tener bastantes adherentes", concluyó.
En tanto, en expresiones que rescata el diario Clarín, Prat Gay dio su visión: "Estamos de acuerdo con la idea de reabrir, pero no en términos menos favorables de los que ya entraron; semejante regalo es inaceptable".
Luego de advertir que este tema " es un reconocimiento de que el Gobierno está atrapado en sus propios errores", Prat Gay adelantó que cuando la iniciativa del Ejecutivo nacional llegue al Parlamento, votará "en contra".