Uno de los nuevos impuestos posibles consiste en gravar el pago de dividendo a toda empresa que distribuya utilidades entre sus accionistas. Un disparate: el concepto de la ganancia es el nudo del capitalismo. Las empresas ya tributan Ganancias sobre sus ingresos operativos y si habrá un cargo fiscal adicional sobre sus utilidades no solamente se trata de una doble imposición sino de una nueva restricción a la inversión.
¿Por qué una empresa, que asume un riesgo en su actividad, invierte, contrata y ya paga sus impuestos, debería asumir un castigo por tener éxito? (O sea utilidades). Cristina está llevando el debate a un punto en el cual ninguno de sus contertulios la contradecirá pero todos desean que acabe cuanto antes el suplicio de tener al frente del Ejecutivo Nacional a una persona tan ignorante.
Es más: ¿cuál es la tasa de rentabilidad que tendría que tener, entonces, una empresa argentina para resultar 'rentable'? ¿Qué actividades lícitas debería abordar, entonces, una empresa para obtener tan elevadas tasas de rentabilidad?
Otro tributo adicional posible podría aplicarse al sector turístico hacia el exterior: los argentinos viajan mucho, ellos gastaron en el extranjero US$ 6.000 millones en lo que va del año, dijo Cristina a los periodistas una vez finalizada la reunión.
Ridículo lo de la Presidente: los argentinos que viajan a destinos turísticos del exterior lo hacen porque no hay condiciones propicias para el ahorro local, y porque en la estructura cambiaria vigente hay un subsidio al dólar turista respecto de la cotización del dólar libre, que es considerada la paridad real, O sea que la Administración Cristina provoca un desbarajuste y luego, además, castiga por sus consecuencias.
Por lo demás, el problema de fondo no es el dinero que gastan los argentinos en el exterior sino el escuálido ingreso de divisas que provocan las políticas de Cristina. En todos los países de la región hay exceso de dólares, menos en la Argentina.
Luego, considerando el escaso ingreso de dólares, existe un déficit cambiario resultado del déficit energético, consecuencia de erradas decisiones que tomaron Néstor & Cristina, y que ella no ha rectificado. Ese fue el origen del cepo cambiario, que permanece. Lo que está diciendo Cristina es que una posibilidad es ampliarlo.
Cristina se queja de que el sistema financiero ha ganado mucho dinero, introduciendo así el debate sobre un eventual impuesto a la renta financiera. Sin embargo lo que la Presidente de la Nación omite es que el origen de la rentabilidad bancaria tiene que ver con títulos públicos que emite el Estado, consecuencia de las necesidades que impone una política fiscal expansiva más allá de las posibilidades de los contribuyentes.
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El sistema financiero no gana tanto dinero con los negocios con las personas físicas y jurídicas privadas. Es más: la desconfianza del público y las tasas de interés vigente provoca un crecimiento del ahorro doméstico por debajo de las necesidades de la economía. Por eso fue que Cristina descartó gravar los plazos fijo. Resultaría absurdo gravar el escaso ahorro local (debiéndose recordar que ese dinero es del público, no de los bancos).
Queda pendiente una duda que provocó la convocatoria en Río Gallegos: ¿los presentes eran los 'titulares' a los que ella aludió recientemente? Más bien pareció una sugestiva mezcla de 'titulares' y 'suplentes', quedando la duda, además, de por qué quedaron afuera muchos 'titulares' y por qué invitaron a tantos 'suplentes'.
A algunos les satisfizo el 'diálogo' que afirman que existió. Es tan opresiva la tendencia de Cristina a impedir opiniones diferentes que el mero diálogo ya es una virtud. Para otros, en cambio, hubo un interminable monólogo, al que algunos llamaron diálogo.
Por ejemplo: "A ver, ¿ustedes quieren hablar de inflación? Hablemos de inflación. Yo no digo que tenemos una inflación de 2%, pero no me digan que es de 25% porque la economía no resistiría", dijo Cristina. ¿Qué espacio quedaba, en ese contexto, para el intercambio de opiniones?
Sin embargo, ella calificó a la reunión como "excelente", porque "hablamos de distintas cuestiones de la economía, y se pasó revista a todos los puntos de vista, y así tanto nosotros como ellos nos fuimos con un importante cuadro de situación. Les pedí que dijeran lo que realmente piensan. Coincidimos en que vamos a repetir más seguidos estos encuentros y realizar mesas para debatir temas puntuales".
Acerca de algunos temas que importan en el debate, ni mención. Por ejemplo, por qué no revisar un poco la emisión y el gasto público. Eso sí: varias consultoras de opinión pública recibieron el mandato de iniciar de inmediato encuestas telefónicas para conocer si la convocatoria había mejorado la imagen de la Presidente y de su Administración.