"A partir de mañana, entre 20 y 30 locales de los supermercados se podrá tramitar la Supercard. Y también en algunas sucursales del Correo Argentino. Hoy se termina de crear el fondo fiduciario", declaró 'Pimpi' Colombo en diálogo con radio 'La Red'.
El fin de semana, la agencia de noticias 'Télam' había anunciado que este martes estaría la nueva tarjeta disponible en las grandes cadenas, sin embargo los preparativos de último momento parecen haberle jugado una mala pasada a las proyecciones de la secretaría de Comercio Interior.
El Gobierno publicó una página web con todos los requisitos para acceder al plástico. Entre ellos, será condición necesaria tener una tarjeta de crédito previa e ingresos mensuales por $2.500. Los jubilados que ganan la mínima se quedaron afuera del instrumento financiero.
La Cámara Argentina de Supermercados aclaró que para obtenerla se deberá contar ya con una tarjeta de crédito tradicional, mientras que el plástico costará $38 mensuales.
Así lo aseguró el vocero de esa entidad empresaria, Fernando Aguirre, quien sostuvo que la presentación de la tarjeta de crédito -de las empresas que operan en el mercado- "es una forma de poder verificar la capacidad de pago de forma simple y rápido. Es para tener un seguro de cobrabilidad".
La exigencia de que quien pretenda contar con la Supercard deba tener ya otra tarjeta, limitará el universo de posible tenedores de este nuevo instrumento de pago, porque inicialmente se lo pensó como destinado a las clases bajas.
Se supone que la aseguradoras que respaldarán el plástico se negaron a dar el plástico a sola firma, ante el riesgo de que se produzcan altos índices de morosidad.
La Supercard debería haber estado lista hace varios meses, pero su instrumentación no fue tan sencilla como esperaba el gobierno.
Según pudo saber 'Noticias Argentinas', hoy la empresa Tarshop, del grupo IRSA y dueña de Tarjeta Shopping, emitirá una Obligación Negociable por $10 millones, que será suscriptapor las compañías de seguro, con el fin de contar con el fondeo necesario para arrancar el sistema.
Las grandes cadenas que operarán con la nueva tarjeta son Walmart, Jumbo, Vea, Libertad, Carrefour, Garbarino, Frávega y Musimundo, que expedirán los plásticos en forma gratuita.
Supercard tendrá una tasa de financiación del 22% anual, con un límite de compra de $20.000; y el resumen de cuenta le costará a quien la posea, $38 mensuales.
Por su parte, los comercios abonarán una tasa de 1% por las ventas realizadas, contra el 3% que cobran actualmente las tarjetas tradicionales.
Además, el cargo por la emisión de la tarjeta será cero, mientras que el de la administración mensual será de $28. El envío de resumen en papel al domicilio del cliente costará $10, el interés punitorio será de 11%, mientras que el cargo de renovación anual alcanzará a $126, según se informó oficialmente.
La tarjeta, de múltiples colores, tiene al dorso un código de barras impreso que permitirá abonar el resumen en entidades habilitadas para el cobro del servicio.