En ese mismo informe, el BCRA reconoce que en el período anual las reservas internacionales cayeron 20%, lo que equivale a US$9.600 millones.
Por otro lado el miércoles 15/05 la base monetaria creció $2.300 millones adicionales, porque vencían $4.500 millones de LEBACs y el BCRA sólo pudo refinanciar $2.200 millones, por lo que tuvo que emitir la diferencia.
Este resultado fue consecuencia de que la autoridad monetaria no estuvo dispuesta a subir más de 0.5 punto porcentual la tasa de colocación de las LEBACs.
En pocas palabras, el BCRA prefirió emitir pesos antes que subir la tasa, manteniendo su estrategia de maximizar el crecimiento a cualquier costo.
El BCRA no está modificando su política radicalmente y no tiene ninguna intención de mantener de acá en más, lo que hizo durante el mes de abril. Por el contrario, la política de gasto, el déficit y la dominancia fiscal son fenómenos estructurales que invitan a pensar que la tendencia será más emisión en 2013, vaticinaba el 20/05 un informe de Economía & Regiones.
Según un artículo que publicaba a mediados de junio el diario El Cronista, la dependencia del fisco del financiamiento monetario hace prever que este año la base monetaria se expandirá más del 30%, una desaceleración respecto al año pasado pero explicada totalmente por la menor compra de divisas.
Fuertes préstamos del Banco Central al Tesoro, algo de compra de divisas y una variación expansiva del stock de pases hicieron que los primeros siete días de junio alcanzaran para revertir toda la prudencia monetaria que había mostrado la entidad conducida por Mercedes Marcó del Pont durante este año.
Ayer (15/07) Ecolatina advirtió que al igual que en años electorales anteriores, el Ejecutivo realizará una inyección adicional de gasto para apuntalar el consumo de cara a los comicios. No obstante, a diferencia del pasado, la forma e intensidad del estímulo fiscal enfrenta limitantes provenientes del frente inflacionario y cambiario, ya que deberá ser financiada principalmente con emisión.