* La supresión de ganancias al trabajador sobre sus sueldos no es sólo un requerimiento moral ni de principios, el país necesita imperiosamente proceder en este sentido a liberar ingresos al sector que produce y consume, con efectos expansivos sobre la economía toda, en lugar de ir a parar la riqueza a un estado que la esteriliza y la destruye con su acción dilapidadora e inevitablemente corrupta. Ningún presunto "fiscalista" debe preocuparse por la menor recaudación que genere nuestra propuesta: se compensarán los ingresos con reducción de gastos públicos por una parte y con los mayores ingresos que va a producir un nivel mucho más alto de actividad en la economía argentina como resultado de la reforma impositiva que elevaré a la Cámara de Diputados.
* Rechazo por insuficientes y por no ir al fondo del problema, las medidas correctivas limitadas a "subir el mínimo no imponible" del impuesto al trabajo o a reajustar las atrofiadas escalas actuales que han llevado a que ganancias se haya convertido en tributo confiscatorio como no sucede en ninguna parte del mundo. Se necesita, en cambio, suprimirlo por completo y definitivamente; y es así como debería comenzar el año 2014 mediante la acción política de diputados que asuman su responsabilidad tributaria y la adecuen a los preceptos constitucionales que obligan a respetar la propiedad privada, la producción de riqueza para todos y a fomentar una economía que permita progresar y no retroceder cada año un escalón más en el concierto de las naciones.
* Ha llegado el momento de terminar por completo con el tributo sobre los ingresos de los trabajadores, y así lo propondré si resulto elegido diputado nacional en los comicios del 11 de agosto primero y del 27 de octubre después, mediante proyecto de ley para derogar esta infeliz decisión política adoptada en el año 2000 que ha producido empobrecimiento directo sobre el empleado en relación de dependencia e indirecto sobre todo un país que ha visto crecer al estado a costa de los ingresos de quienes realmente producen la riqueza de la Argentina.
* Mi proyecto de ley incluirá a todos los trabajadores sin excepción, con irrelevancia del nivel de ingreso que perciban.