Hasta la semana pasada, varios referentes del sector, como la Federación de la Industria Molinera (FAIPA) y otras federaciones del interior del país no estaban al tanto de la medida, que acusaba el Centro de Panaderos porteño que preside José Álvarez, empresario que vincularon al secretario de Cristina Fernández.
Esta mañana, el sitio cordobés 'Día a Día' anunció que llegaría el pan a $10 el kilo con el detalle de que se venderá en las panaderías (registradas) sólo hasta las 10 de la mañana.
Según se anunció en una reunión en Capital Federal se avanzó en un acuerdo que permitiría que los minoristas consigan harina barata.
Del encuentro participaron dirigentes panaderos de unas 10 provincias, junto con integrantes de la Secretaría de Comercio Interior, y las federaciones que la semana pasada no estaban al tanto del plan.
En el caso de Córdoba, Néstor Romero, titular del Centro de Industriales Panaderos de Córdoba, dijo al sitio mencionado que de todas maneras, “hasta que en Córdoba no se tenga una comunicación oficial sobre cómo va a ser la forma de implementación del plan, esto no se va a poder llevar a cabo”.
“La semana que viene se espera que venga un representante de la cámara que agrupa a los molineros y allí se verá cómo se define el tema”, agregó.
Según Rubén Salvio, titular de la FAIPA, "en la medida en que las panaderías comiencen a recibir esa harina, se iniciará la elaboración".
Aunque no dio más detalles, trascendió que el acceso al pan barato se implementaría a partir de que las panaderías reciban de los molinos una bolsa de 50 kilos de harina subsidiada por 'cabeza'. Con ese insumo, elaborarían 50 kilos de pan para vender a $10 pesos, esto es, casi la mitad de los 18 ó 20 pesos que cuesta hoy.
Un dato más que interesante que salió del encuentro es que se vendería sólo hasta las 10 de la mañana y únicamente para consumo familiar.
Se comercializará sólo en el mostrador de panaderías debidamente registradas en el mercado formal y no en despensas, porque no será para “reparto”.
Hasta ahora, ninguno de los "planes para todos" lanzado por el Gobierno para ¿ocultar? la inflación (ya que no es una medida que aporte una solución al problema) tuvo éxito. Y en este caso, el futuro no es tampoco motivador. Las complicaciones que se avizoran son varias. Entre ellas, que las panaderías no puedan abastecer sus sucursales con las bolsas que reciban, que los 50 kilos no cubran la alta demanda que tendrá un producto a la mitad de precio, y por ende, que se agote mucho antes de las 10:00.