"Técnicamente no tendríamos que tener ningún problema por la cantidad de trigo porque los números así lo determinan", dijo días atrás Diego Cifarelli, su presidente.
A comienzos de mayo, la Presidente de la Nación anunció lo que Urgente24 llamó " tardías medidas de estímulo a la siembra de trigo", y todo indica que fue una apreciación correcta: los certificados de Estímulo a la Producción Agropecuaria no movieron el amperímetro de ese cultivo: la siembra en la campaña 2013 es igual a la de la campaña 2012.
El diario Clarín realizó un relevamiento por panaderías porteñas que publica este jueves 04/07 En calle Pichincha al 500 cuentan que hace un mes, no vendían sándwiches de milanesa y ahora sí para “no perder la rentabilidad. Antes vendíamos sólo pan y facturas, pero con el aumento de la harina ahora tenemos también milanesas y empanadas”.
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En el barrio de Pompeya afirman: “En febrero pagaba la bolsa de 50 kilos de harina $115. A hora la pago a $265. Así es muy difícil, a veces al finalizar la jornada tengo que tirar entre dos y tres docenas de facturas porque nadie las compra”.
En Córdoba y Scalabrini Ortíz la docena de facturas se vende a $45, aunque la semana pasada costaba $36. Su dueño intenta buscar una explicación: “Las facturas no se hacen sólo con harina, agua, azúcar y manteca. Nosotros tenemos que pagarles también a los empleados y además pagar el alquiler del local, más todos los servicios como la luz y el gas. No es fácil”, explica quien prefiere no revelar su nombre.
En las casas de pastas también se está sintiendo el impacto del aumento. La plancha de ravioles simples (48 unidades) llega a cotizarse $22, mientras que en las carnicerías se puede conseguir el kilo de asado a $ 36. Así, en un cálculo aproximado para una familia tipo, una raviolada con salsa, queso rallado y pan cuesta $133. Para esa misma familia comer un asado con una ensalada de lechuga y tomate podría costar $ 100.
Cristina Fernández oportunamente que a partir de la creación del Certificado de Estímulo a la Producción Agropecuaria Argentina (CePAgA), “todos los derechos de exportación que se cobren sobre la producción triguera van a ir a un fondo fiduciario que administrará Nación Fideicomiso junto con un Consejo que integrarán representantes de todos los sectores productivos involucrados".
Mediante esa medida, ella explicó, los fondos que hayan sido retenidos ya no irán a la caja del Estado sino que “se van a distribuir entre todos los productores de trigo” en forma proporcional a su volumen de producción.
“Significa un gran esfuerzo para el Estado, porque si fijamos una producción de 16,5 millones de toneladas de trigo, serían casi US$ 500 millones que va a dejar de percibir el Estado y le va a ser reintegrado a los productores”, dijo Cristina, con letra del ministro Yahuar.
De inmediato, abundaron las advertencias que no funcionaría, o que finalmente se corrobora hoy en las panaderías.
"Es más de lo mismo. No soluciona el problema del productor del sudoeste bonaerense", comentó Luis Ángel Álvarez, de la AGA (Asociación de Ganaderos y Agricultores de Bahía Blanca).
"La gente no le cree al gobierno. Ese es el verdadero problema", acotó Marcos Rebolini, presidente de la Sociedad Rural de Coronel Suárez.