Importación 0: ¿Y la "fiesta" que prometió Moreno para el 2do semestre electoral?

En lo que va del año y específicamente en el plano cambiario, el Gobierno de Cristina Fernández no tiene muchos motivos para festejar: mientras que el Banco Central hace agua en sus intentos por poder incrementar sus reservas, el superávit comercial -la última gran fuente de dólares disponible- viene registrando caídas mes a mes.
Y si bien en mayo pasado se desaceleró el derrumbe de los meses previos, la realidad es que el saldo está pasando por un mal momento.
En efecto, en el acumulado de los cinco primeros meses, la diferencia entre exportaciones e importaciones arrojó unos US$3.800 millones, lo que implica un descenso preocupante del 34% respecto al mismo período del año pasado.
Puesto en números concretos, a la economía ingresaron US$2.000 millones menos.
Una de las razones está en que parte de la "temporada alta" de la cosecha de granos, por problemas climáticos, arrancó tarde, de modo que viene retrasada la exportación del agro.
A esto se suma el fuerte crecimiento de las importaciones de energía y combustibles, rubro que, según las consultoras más pesimistas, este año podría generar un déficit de US$8.000 millones.
El ingreso de bienes de consumo del exterior, en tanto, acumuló una suba del 16% en los primeros cinco meses del año, alcanzando los US$3.100 millones, mientras que las importaciones de vehículos crecieron casi 20% en dicho lapso.
A primera vista, parecería ser que el "cerrojo" a los productos importados estaría relajándose.
Sin embargo, en la Cámara de Importadores (CIRA), en estos momentos reina la preocupación por lo que llaman un "manejo histérico" de los permisos para ingresar productos del exterior.
Según el gerente de la entidad, Miguel Ponce, así como hay sectores que se estuvieron viendo beneficiados con una mayor velocidad en el ritmo de las aprobaciones de las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importaciones (DJAI), hay decenas de ramas de actividad que no están atravesando la misma suerte.
"Hay empresas a las que les está yendo aceptablemente bien con los permisos. Pero otras tienen todo parado. De hecho, hemos notado un incremento en la cantidad de quejas y consultas de nuestros socios por problemas de este tipo", aseguró el directivo de la CIRA al sitio 'iProfesional'.
"Hay una falta de homogeneidad total: mientras algunas firmas consiguen sus DJAI, otras están tratando de que les salga un permiso desde principios de año y no lo consiguen. Y se trata de compañías que cumplieron con el plan 1 a 1, que las obliga a compensar sus importaciones. La regla es que no hay regla", disparó Ponce.
La Cámara, incluso, trabajó en un pormenorizado relevamiento en el que se detallan cómo cientos de productos de los más diversos no están pudiendo ser importados.
En algunos casos son bienes de consumo -la gran mayoría no se fabrica en el país-, en tanto que, de acuerdo con la entidad, también hay insumos y bienes de capital clave para realizar procesos productivos, de modo que, según Ponce, "se está afectando a la industria y también esto termina pegando en las exportaciones".
El gerente de la CIRA alertó que, las afectadas por las trabas a las importaciones "son básicamente las Pyme, proveedoras de la industria nacional, muchas de las cuales están teniendo problemas por esta escasez de insumos".
De este modo, no descartó que "en breve haya empresas exportadoras que no puedan cumplir con sus contratos en el exterior a causa de estos faltantes".
"Si se quiere consolidar el valor agregado, avanzar en la sustitución de importaciones con producción nacional y crecer más en el terreno tecnológico, entonces debería haber un manejo más cuidadoso, porque se está generando el efecto contrario, concluyó Ponce.