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El último índice de expectativas -el corregido para permitir su comparación entre períodos- es igual al de un año atrás e inferior a los del primero y segundo trimestre, cuando había sido del 10 y del 13%, con una proporción bastante mayor de empresas que pensaban ampliar sus dotaciones. Antes del segundo trimestre, un 22% de las firmas preveía más contrataciones.
“Hay sectores con caídas muy importantes, como el caso del financiero y el de servicios de transporte público”, precisó Fagalde.
Entre las empresas de "finanzas, seguros y bienes raíces", la diferencia entre las que creen que contratarán y las que prevén reducir personal fue negativa, de 3 por ciento. Las expectativas, en ese caso, cayeron 12 puntos porcentuales respecto del trimestre previo y 11 puntos en comparación con un año atrás.
Mientras que algunos sectores, como el de bienes raíces, están con su suerte atada al freno en las operaciones inmobiliarias, en empresas de otras actividades la cautela parece vinculada con la desaceleración de los niveles de consumo más cotidiano de bienes y servicios.
Según Ernesto Kritz, especialista en temas laborales y director de Poliarquía consultado por La Nación este 11/06, la recuperación de la inversión y del consumo sería clave para el repunte del mercado laboral. Con el empleo que no crece en el sector privado y con salarios que no se actualizaron en el primer semestre, según Kritz, hay una restricción de recursos que marca el ritmo de las compras y, como consecuencia, de las necesidades de producción.
Fagale advierte que algo a lo que hay que prestar atención es al comportamiento de las empresas en cuanto a qué hacen ante la salida voluntaria de trabajadores. Si reemplazan o no. En la práctica, la actitud pasiva frente a esos casos hace que caigan las dotaciones, sin que ése haya sido el plan admitido.
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En Urgente24 ya advertimos sobre los problemas de empleo (ver notas relacionadas). La demanda laboral cae a partir del enfriamiento de la inversión y del nivel de actividad; y la oferta laboral se incrementa porque la gente sale a buscar trabajo. En otras palabras, en una economía que reduce su capacidad de generar puestos de trabajo y en la que la gente sale a buscar empleo, el mercado laboral ajusta aumentando la desocupación, según el último informe de Economía & Regiones de fines de mayo.
Uno de los pilares del modelo económico actual fue solucionar el principal déficit de la convertibilidad: el desempleo.
A partir de 2002-2003, Argentina fue incorporando la mano de obra ociosa en su proceso de crecimiento económico, incluso a costa de generar una expansión del PBI de baja productividad. Entre 2003 y 2011, el empleo se incrementó un 30% aproximadamente, lo que implica un aumento promedio anual en torno al 3.4%.
Lógicamente este avance del empleo no fue constante en el tiempo; sino que se fue reduciendo a medida que nuestra economía se acercaba a su frontera de posibilidades de producción, se aminoraba la acumulación de capital y el salario aumentaba; incluso por encima de la inflación y de la tasa de devaluación. Es decir, con menos crecimiento, menos inversión y salarios caros (tanto en términos de bienes domésticos como en dólares), la capacidad de generar empleo se fue diluyendo paulatinamente.
Ya en los últimos años, la capacidad de generar nuevos puestos de trabajo se redujo significativamente; es decir la elasticidad empleo-PBI11 del 2010-2012 (0,33%) fue la mitad que la del promedio 2003-2006 (0,65%). En otras palabras, la demanda de trabajo no sólo crecía menos que proporcionalmente en relación a la expansión del producto, sino que cada vez respondía menos frente al incremento del nivel de actividad.
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Los resultados del primer trimestre del año corroboran la tendencia que se venía vaticinando para el mercado de trabajo: La economía ha perdido la capacidad de generar puestos de trabajo necesario para mantener el desempleo en los mínimos que se habían alcanzado.
La falta de inversión y el estancamiento del nivel de actividad que atraviesa nuestra economía han generado un incremento del desempleo, que nos ubicaría como uno de los países con mayor desocupación para períodos venideros.