Así, la Unión Industrial Paraguaya (UIP) solicitó la urgente reunión con el gobierno y pidió entre otros el cierre de la frontera con Argentina al ingreso de los productos de ese origen.
El titular de la UIP, Eduardo Felippo, citó como ejemplo que el Uruguay adoptó una medida de esa naturaleza, y sostuvo que "es solo cuestión de ordenar" para que el gobierno paraguayo adopte también una decisión similar.
Según el citado dirigente, tanto las empresas industriales locales como los supermercados tuvieron una merma de al menos 15% en la venta de los productos debido al masivo contrabando desde el vecino país.
Felippo mencionó que la gente que va a traer los productos argentinos en vehículo propio, también aprovechan para llenar sus tanques con combustibles que también tienen precios más bajos.
Independientemente del contrabando, existe un régimen legal "de pacotilla" que permite a los paraguayos adquirir productos en localidades fronterizas argentinas hasta el equivalente a 150 dólares estadounidenses, que es aprovechado al máximo actualmente, señaló el dirigente industrial.
Según el diario 'Territorio Digital', en el caso de Posadas, lo que más se llevan del lado argentino al paraguayo son aceites y harinas, dos productos que no son de producción masiva en el vecino país, pero que si afectan la actividad de los importadores paraguayos.
La producción del Paraguay cae frente al producto ingresado de contrabando, que incluso es reembolsado como "producción paraguaya", según denunció Felippo. La actividad ilegal golpea la horticultura paraguaya, debido al ingreso masivo de tomates y cebollas desde la Argentina. "Por fin estamos teniendo una horticultura organizada (...) Hay buenos productos nacionales y traen las cosas de contrabando", se lamenta el industrial.
La leche en polvo es otro de los productos que son ingresados, en detrimento de la producción paraguaya. "Están metiendo leche Ilolay por todos lados, cuando acá hay leche en polvo", denunció Felippo. El empresario cuestionó que se perjudique de esta manera a la producción paraguaya. "Los que traen de contrabando no es por una cuestión de supervivencia. Ir a traer vino más barato es más por ventaja", refirió.
Una de las últimas medidas del Gobierno ante este problema fue una prohibición temporal de la importación de tomates y naranja, a fin de proteger la producción local.
Las quejas de los industriales se suman además a las de los comerciantes, quienes aseguran que sus ventas cayeron 60 por ciento y aseguran que ya se produjeron cierres de locales y despido de personal.
Por su parte, Franco aseguró que luchará por todos los medios para combatir el contrabando, pidió denuncias con nombre y apellido y ordenó que la Armada se aboque a esa lucha.
El interés de los paraguayos por comprar en Argentina creció a medida que el valor del peso en el mercado paralelo se fue depreciando frente al dólar y al guaraní. Antes de que comenzaran los controles a la compra de divisas en Argentina, hace poco más de un año y medio.
Con su moneda fortalecida, a los paraguayos les resulta más barato comprar en mercados como Posadas o Clorinda, en Formosa. Los productos más buscados son los combustibles, alimentos y cemento, mercaderías que ingresan a Paraguay sin ser declarada y sin tributar.
Tambien el titular de la Cámara de Comercio de Encarnación, César Cerini, explicó que incluso muchos comerciantes de la vecina orilla cruzan a Posadas, donde abastecen sus locales con productos argentinos y los revenden en plaza local.
En definitiva, los industriales propusieron hacer lo mismo que Uruguay.
"Los uruguayos cerraron la frontera con la Argentina, cualquiera que atraviesa no puede llevar ninguna galletita. Para eso vamos a reunirnos a ver si el Ejecutivo se pone al frente de este proyecto", remarcó.
Tras reunirse con los empresarios, Franco aseguró que combatirán el contrabando “no solo en ríos y aduanas, sino también en el Mercado de Abasto, supermercados y todos los negocios”. Exigió al ministro de Industria y Comercio, Diego Zavala, que fortalezca los controles "para que no exista contrabando" y para que haya posibilidades de "favorecer a los hortícolas del país". Afirmó que cuenta con el apoyo de la Armada, la Policía, de la Detave, de la Senave, Senacsa y demás instituciones del Estado. Aseveró que la policía sabe "perfectamente quiénes son los contrabadistas". Pidió que les acerquen la información para "caerles y hacer lo que corresponde, poniéndolos a disposición de la Justicia".