El FMI proyecta una inflación de 10,1% para el año en curso. Sin embargo, aclara que "los datos para Argentina se basan en los datos declarados oficialmente" y continúa recordando que "el FMI ha emitido una declaración de censura y ha solicitado a Argentina a adoptar medidas correctivas para mejorar la calidad de los datos oficiales del PIB y del IPC-GBA".
En cuanto al bajo crecimiento de la Argentina, el FMI hizo hincapié en la desaceleración de Brasil, pero también en las "las operaciones cambiarias y las importaciones que influyeron negativamente en la confianza y en el nivel de actividad". En otra parte del documento agregó que "las restricciones a las importaciones y a las operaciones cambiarias también constituyeron un freno importante a la inversión y la actividad".
Para América del Sur, el informe distingue a un grupo de economías de la Región a las que califica de "financieramente integradas" en las cuales incluye a Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay - que representan cerca del 75% del PBI de la región-, y un segundo grupo al que denomina "Otros países exportadores de materias primas" que comprende a la Argentina, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Venezuela.
Para las economías "financieramente integradas" el FMI recomienda fortalecer las finanzas públicas y proteger la estabilidad del sector financiero. En cuanto a las economías exportadoras de materias primas, el informe considera que se beneficiarían si "ahorran una proporción mayor de los ingresos derivados de las materias primas".
En promedio se señala que el gasto público primario ha aumentado en 10 puntos porcentuales del PBI para este grupo de países. En el caso específico de la Argentina el Fondo estima que el gasto primario (erogaciones sin considerar los pagos de la deuda) pasaría de 35,6% en 2010 a 42,3% este año.
Dado el alto grado de vulnerabilidad de estos países (Argentina, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Venezuela) a shocks externos, el Fondo recomienda "controlar el gasto para garantizar la sostenibilidad fiscal".
Al respecto considera que Venezuela y, en menor medida la Argentina, necesitarían fortalecer la posición fiscal considerablemente al tiempo que advierte que, de no hacerlo "podrían verse exigidos a emprender una consolidación fiscal significativa (prociclica) ante shocks adversos incluso moderados". Y, agrega que refleja, "por un lado, la sensibilidad de estos países a las condiciones externas y también una posición fiscal inicial relativamente más débil".
En concreto, el Fondo recomienda que dado los altos precios de las materias primas, es tiempo de fortalecer las cuentas del Estado y en lo posible ahorrar para hacer frente a una eventual situación internacional no tan favorable.
El resultado primario del sector público para la Argentina (es decir excluidos los pagos de la deuda) arrojaría según el Fondo un resultado negativo de 0,6% del PBI por debajo del - 0,9% que se estimó para el 2012. En tanto que para el 2014 se daría una nueva reducción en el desequilibrio a - 0,5%.
En los aspectos positivos, el Fondo rescata la reducción que la región tuvo en su deuda pública y particularmente para la Argentina tras la restructuración realizada en el 2005.
El FMI calcula que la deuda bruta del sector publico calculada como porcentaje del PIB se ubica en 42,4% para la Argentina, por debajo del promedio de América Latina y el Caribe (50,4%) y proyecta que para 2014 seguirá reduciéndose a 41,7%.