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Mientras en NYC esperan el mail, Nielsen advierte: "Hay cierta decepción pero no es mala oferta"

El exsecretario de Finanzas de la Nación, Guillermo Nielsen, uno de los encargados del canje unilateral de la deuda de 2005, durante el gobierno de Néstor Kirchner, dijo que "si la Argentina entrara en default técnico, se caerían todas las líneas comerciales de crédito". Nielsen también ijo que "el mercado vio con cierta decepción la oferta de la Argentina, a pesar de que no es una mala oferta". De esta manera se refirió a la última oferta que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner realiza en Nueva York a los denominados "fondos buitre", que mantienen títulos de deuda argentina en default por un total de US$ 1.330 millones.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). LEl ex secretario de Finanzas y principal funcionario en la reestructuración de la deuda en 2005, Guillermo Nielsen, aseguró que "el mercado vio con cierta decepción la oferta" del Gobierno a los holdouts, aunque afirmó que "no es mala", ya que tiene "aspectos defendibles".

 
La nueva oferta es en respuesta a un pedido que emitió el 1 de marzo ese tribunal de los Estados Unidos, luego de los alegatos que tuvieron lugar en la audiencia oral celebrada el 27 de febrero en Nueva York.
 
Al respecto, Nielsen dijo a radio Mitre que "el mercado esperaba, espera una oferta más generosa de parte de Argentina, y de ahí que bajaron los bonos un poco y aumentó el riesgo país el miércoles" (27/03). 
 
Ese día, último hábil de esta semana por los feriados de Semana Santa, los bonos soberanos más negociados cerraron con mayoría de bajas en la plaza local, mientras el Riesgo País cerró en 1.315 puntos básicos, un alza de 31,5% en el primer trimestre. 
 
La propuesta oficial, señaló Nielsen, "tiene aspectos muy defendibles, y otros de cierto riesgo. El trascendido dice que la Argentina dividiría la oferta con bonos par (para el capital) y otros discount por los intereses corridos". 
 
"Dividir entre intereses y capital es riesgoso, sobre todo frente a jueces que no son versados en cuestiones financieras, porque si bien es un tribunal muy respetable, es generalista", consideró. 
 
Nielsen explicó: "El sentido de la Ley Cerrojo era enviar un mensaje a la comunidad financiera internacional de que la Argentina no iba a reabrir el canje pero de ninguna manera se mete con eventuales fallos judiciales. Lo que sí impide es hacer acuerdos judiciales".
 
Nielsen, sostuvo que "frente a este escenario, lo más oportuno es lograr una sentencia judicial porque de esta forma un fallo no puede hacerse extensivo a toda la deuda reestructurada".
 
El ex funcionario subrayó que "es muy importante no hablar de reapertura. Reapertura es cuando alguien quiere atraer a la comunidad inversora y eso acá no es relevante. Relevantes es lo que van a opinar los tres jueces".
 
Acerca de la propuesta de pago de US$1.330 millones para cumplir una sentencia de primera instancia del juez Thomas Griesa que había sido ratificada por esa Cámara, el ex diplomático evaluó que "hay distintas variantes" y precisó que "básicamente lo que se necesita es darle pie a los jueces para que consideren que lo que están recibiendo los holdouts es razonable".
 
En ese sentido, se pronunció más cerca de ofertar un "bono par a 30 años de plazo".
 
"Esto implicaría que uno respeta el valor facial del bono -o sea los u$s 1.330 millones- pero al pagarlo en varias décadas el valor presente disminuye", agregó. 

Otras repercusiones de un eventual default técnico fueron advertidas por otro exsecretario de Finanzas. Daniel Marx dijo en declaraciones a radio El Mundo que una cesación de pagos generaría "más tensiones en el mercado cambiario" y un aumento de la inflación.

"Uno es que estamos en una situación de un peso débil, con una corrida potencial o dificultades en lo que hace al tipo de cambio y esto lo podría acelerar, podría servir como excusa o motivo para generar más tensiones en el mercado cambiario y, por lo tanto, también en la inflación", advirtió.

Reflexionó que el segundo impacto "tiene que ver también con las posibilidades de obtener o mantener, incluso, determinados financiamientos comerciales ya sea para exportar o importar, que hoy Argentina está aprovechando".

"Y lo tercero -añadió- también vinculado al financiamiento de inversiones, como por ejemplo para el sector privado". Al respecto, señaló que "si bien el sector público no toma deuda, el sector privado está tomando algo de deuda y esto también, en definitiva, afecta al crecimiento".

Consultado sobre el caso de que, por el contrario, se estuviera ante un fallo positivo, Marx admitió que ello podría "aliviar al país en términos del riesgo soberano". "Hoy lo que se llama riesgo soberano está unos 15 puntos por encima del riesgo de Estados Unidos, mientras que Brasil está en 2, Venezuela está en 7, y Argentina supera todo eso", resaltó.

Marx insistió que, en este caso, "uno esperaría una reducción del llamado riesgo argentino, mejora en las cotizaciones y disponibilidad de crédito también para el sector privado".

Por su parte, los bonistas argentinos que litigan contra el país reclamaron que la Casa Rosada haga "la mejor oferta posible dentro de la emergencia".

El abogado Pablo Giancaterino, que desde el estudio Díaz Reus Argentina representa a bonistas locales que litigan en Nueva York, afirmó  este viernes que afirmó que sus representados "van a aceptar lo que la justicia les diga, porque aparte de acreedores minoristas, desde hace 12 años no disponen de sus ahorros".

En declaraciones a Radio 10, Giancaterino dijo que "en cuanto a la propuesta, es fundamental el respeto a la ley argentina, y dentro de ese respeto, la Argentina debería hacer la mejor propuesta dentro de la emergencia, y no la peor, para tener posibilidades" ante la Cámara.

"Lo positivo para la Argentina es que no creo que la Cámara perjudique a los terceros involucrados, que básicamente es lo que tiene al mercado tan bajo y a la expectativa de que la Argentina sea perjudicada en los pagos regulares a los bonos canjeados", añadió.

Respecto de sus representados, aseguró que "quieren aceptar lo que la Justicia les diga. Lo van a aceptar, porque aparte de acreedores minoristas, desde hace 12 años no disponen de sus ahorros. Se les dijo buitres, que era deuda ilegítima y luego del default desde el Ministerio de Economía se los mandó a litigar a Nueva York".

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