"La soja vieja no está. Se esperaban 50 millones de toneladas el año pasado, de las cuales se cosecharon 40 por cuestiones climáticas. Y a fin de año quedaba un millón y medio que estaba en manos de cooperativas. Y la nueva todavía no está; hay que cosecharla", explicó en declaraciones a radio Mitre.
Más enfático fue Guillermo Villagra, consultor de Openagro: “Los productores evitarán vender granos a menos que sea necesario. Todos prefieren tener granos que pesos. Es más, no sería raro que cuando se liquide la cosecha nueva se vuelquen al dólar, incluso pagándolo a precio blue, lo cual hará que siga subiendo aun más", expresó.
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" Le saca incentivos a vender más [al productor]", subrayó Gustavo López, consultor de Agritrend, sobre la disparada del "paralelo".
Por lo pronto, es baja la venta de la nueva cosecha de soja, cuya recolección recién empieza. "Las ventas de la nueva cosecha sólo son 9,5 millones de toneladas", apuntó López. Eso representa el 20% de la futura cosecha. Ahora bien, de los 9,5 millones de toneladas sólo 4,5 millones ya tienen precio.
Jorge Torruella, presidente del Centro de Corredores y Agentes de la Bolsa de Cereales, también ve una comercialización frenada. "No se comercializa nada. Es por el tema del dólar blue, por la incertidumbre y porque la gente no está aún cosechando a pleno", indicó.
"La preocupación del productor es que aumenten los insumos estratégicos para la incorporación de tecnología", añadió.
"En realidad, los insumos ya están haciendo el seguimiento del blue", advirtió por su parte el productor Néstor Roulet.
El campo espera que el Gobierno presione a los exportadores para que liquiden sus sus excedentes de granos a fin de bajar el ‘libre’. Otra idea sería la aplicación de un 'dólar campo' para las exportaciones de los productos agrícolas.
De hecho, ya existe un 'dólar soja', que es el resultado del dólar oficial, $5,10, menos el 35% por los derechos de exportación. Esto ubica la cotización de esa divisa en los $3,10 por unidad.
En el sector agropecuario suponen que un ajuste en el tipo de cambio que recibe el sector apunta a mejorar la recaudación sin imponer un nuevo impuesto o aumentar las retenciones, lo que provocó la mayor crisis política en el Gobierno, allá por 2008.
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La discusión en el sector apunta a si no se aplicará " un aumento de retenciones encubierto" si es que el Gobierno decide darle menos pesos por cada dólar que ingrese por exportaciones.
También se discute si no se trata de una amenaza para obligar a los productores a liquidar los saldos exportables que tal vez pretendían dejar en silo-bolsa.
Mientras tanto el precio de la soja experimenta una nueva contracción en el Mercado de Chicago y operaba en torno a los US$520 por tonelada este 20/03, muy lejos del récord de u$s 650 por tonelada alcanzado a principios de septiembre pasado.
" La situación latinoamericana es inmejorable, hay reservas por 40.000 millones de dólares, con la soja van a entrar 25.000 millones. Si con esos números le erran al vizcachazo es porque no saben hacer las cosas", dijo el ex titular del BCRA Aldo Pignanelli a radio El Mundo.
El economista Hernán Lacunza agregó que "la escasez de divisas del verano cambiará en abril y estará más relajado pero por el otro lado habrá más demanda del blue y si no se inyecta algo será contraproducente".
Por su parte, la consultora Econometría a través de un informe advirtió que "la incertidumbre sobre el futuro régimen cambiario podría incentivar la retención por parte de los productores de la cercana cosecha de soja y presionar aun más sobre el mercado de cambios".
El informe señaló que "los próximos pasos de la 'devaluación fiscal' más probable serían aumentar aún más la alícuota y ampliar los rubros involucrados" en operaciones con dólares.
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"Y otra que apunta a responder a presiones de competitividad en algunos sectores exportadores, podría ser la de aplicación de un esquema selectivo de mayores reembolsos a exportaciones de determinados productos industriales", indicó Econométrica.
Mientras tanto en la cuarta asamblea del campo realizada en la localidad cordobesa de Río Cuarto se ratificó el mandato a la Mesa de Enlace para lanzar "medidas de fuerza y movilizaciones" en protesta por la política agraria del Gobierno nacional. Las medidas podrían implementarse en abril.
El titular de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Rubén Ferrero, estimó que "existe una gran necesidad de los productores de movilizarse por la delicada situación que atraviesa con una notoria pérdida de rentabilidad y competitividad".
Aún no se confirmaron cuáles serán las medidas de fuerza del campo, una de las ideas es realizar una jornada de protesta nacional el 18 de abril.
También se planteó un cese de compra de insumos y/o maquinaria agrícola por un plazo de tres meses.
En su disertación, Ferrero objetó "las políticas erradas que han llevado a la Argentina a marchar a contramano del contexto regional" y confió en la necesidad de actuar atentos a las próximas elecciones legislativas de octubre.
El presidente de CRA aseguró que "los derechos de exportación, las restricciones o prohibiciones de exportaciones y la regulación de precios, conjuntamente con una fuerte presión impositiva y la suba de impuestos inmobiliarios en algunas provincias, son herramientas que en vez de incentivar la producción y la inversión, tienen resultados opuestos".
Por su parte, Etchevehere sentenció que "el campo no tiene más capacidad contributiva: hemos aportado más de 60 mil millones de dólares en concepto de retenciones pero eso no se ve reflejado en mejores hospitales, en rutas seguras, en mejor educación y salud".
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Afirmó además que "hoy la producción perdió competitividad, por la inflación y los altos costos en dólares".
La agencia DYN precisó que las medidas de fuerza del campo se conocerán recién después del 12 de abril, cuando termine la ronda de asambleas cuyos encuentros restan celebrarse aún en Tucumán (lunes 25/03), y en abril en Mendoza (el jueves 4), Río Negro (el martes 9) y Santa Fe (el viernes 12).