Por primera vez se emitió para financiar al fisco en febrero, pero no con utilidades y adelantos transitorios, porque seguramente se dejarán para los meses preelectorales, cuando será más abultado el gasto público para mejorar el nivel de actividad, explicó Andrea Broda, economista del Estudio Broda, al diario 'El Cronista'.
El estudio dirigido por Miguel Angel Broda observó que cayó la cantidad de dólares en la cuenta del Tesoro en el BCRA, que se cuenta como parte de las reservas y que se nutre de las divisas del Fondo de Desendeudamiento y de los giros que realizan los organismos internacionales. En tanto, aumentó la emisión monetaria que es explicada por el sector público.
"En febrero, el Tesoro vendió dólares al BCRA y tuvo que monetizarlo probablemente para cubrir el agujero fiscal, a pesar de que mejoró la recaudación", explicó Broda.
Esta necesidad de fondeo por parte del Tesoro junto con la mejora en la recaudación en el segundo mes del año -que aumentó 28,8% interanual, frente a una suba del 24,3% que se había registrado en enero- son indicios de que el gasto público pudo haber sido importante en febrero, agregó Broda.
Aún no se publicaron las cuentas fiscales de 2013, sino que el martes recién se conoció el cierre de 2012, que reflejó el primer déficit primario en once años, de $11.045,8 millones, a pesar de recibir las rentas de la propiedad por parte de ANSeS y del BCRA. Y un rojo financiero de 33.148,9 millones de pesos.
De hecho, entre los factores que explicaron la expansión monetaria en 2012, el sector público fue el más importante: se llevó un 56% del nuevo dinero en la economía.
Luego, el BCRA empezó el año esterilizando $ 13.452 millones a través de letras de la entidad.
Pero el deterioro de las cuentas fiscales y la política monetaria expansiva para financiar el gasto público muestran que seguirá siendo alta la dependencia del Tesoro al BCRA.
El Gobierno utiliza los pesos de los adelantos transitorios y las utilidades del balance de la entidad monetaria para financiar sus gastos y los dólares de las reservas para pagar la deuda pública en esa moneda.
La continuidad de esta política lleva a prever una mayor presión sobre la tasa de inflación y la tasa de devaluación.
Según el mencionado matutino, los economistas del estudio Broda esperan una emisión de $ 80.000 millones para financiar al fisco este año si el déficit primario aumenta un punto porcentual adicional (por un aumento del 30-32% del gasto frente a un alza del 27% en la recaudacion).
Sin embargo, los expertos no prevén una espiralización de la inflación o de la brecha cambiaria. La llave está en que la demanda de dinero absorba la mayor oferta de dinero para financiar una política fiscal más expansiva, dijo Broda.