• El acumulado de los dos primeros meses del año muestra una suba de 26,4% respecto a igual período de 2012, desempeño que sí queda levemente por debajo del ritmo inflacionario.
• La perdida de vitalidad de la economía es la conclusión obligada que resulta del análisis del desempeño de los diferentes tributos (ver cuadro al final de esta sección).
• Los ingresos por impuesto a las Ganancias treparon 40% gracias a que durante el mes recién concluido se mantuvo congelado el mínimo no imponible y las ganancias de las sociedades siguen siendo artificialmente sobreestimadas por la prohibición de ajustar los estados contables.
• El IVA colectado por la DGI registró un aumento de 27%, lo que evidenciaría de por sí una actividad estancada; pero si se repara en el acumulado del bimestre, con una suba de sólo 23,4%, nos encontramos con una indisimulable caída en términos reales.
• El IVA recaudado por la Aduana, en cambio, tuvo un fuerte salto de 51,6% frente a febrero de 2012, gracias al auxilio de las mayores importaciones que se autorizaron.
• En consonancia, con ello los derechos de importación saltaron 57,4%.
• En cambio, los derechos de exportación se derrumbaron 32,4% interanual.
• El descenso de la actividad —y particularmente de los negocios registrados (es decir, en blanco)— queda al descubierto cuando se observa la evolución del impuesto a los Débitos y Créditos Bancarios, cuyos ingresos se incrementaron apenas 24,6% interanual —sobre este tributo las autoridades evitaron formular comentarios—, lo que queda por debajo de las más conservadoras estimaciones de inflación privadas.
• El combinado de impuestos específicos que gravan a los combustibles tuvo una suba nominal apenas superior a 22%, lo que refirma el deterioro de la actividad.
• Los aportes y contribución a la Seguridad Social —se elevaron 30,6% interanual— continúan sosteniendo la recaudación.
• El titular de la AFIP aprovechó la habitual conferencia de prensa para anunciar que desde que se creó el régimen de retención de 15% sobre las compras con tarjeta de crédito y débito en el exterior, el organismo recaudó $ 985 millones.
• Esto significa que el gobierno estuvo subsidiando —al exiguo tipo de cambio oficial— consumos en el exterior por casi $ 7.000 millones.
• De ese total, los empleados que pagan Ganancias sólo pidieron que se les acrediten a cuenta $ 55 millones y hubo pedidos de devolución por $ 1,9 millón.
• El gobierno insiste en buscar desalentar por vía del amedrentamiento lo que incentiva y subsidia por vía de su política cambiaria: el titular del órgano recaudador anunció que se harán cruces con migraciones y que se investigará a la gente que viajó y no solicitó dólares sino que gastó con tarjeta y no pidió devolución de impuestos.
• En la misma conferencia, el secretario de Hacienda admitió que el Ministerio de Economía no tiene fecha para dar a conocer el resultado fiscal de 2012.
• Las cuentas fiscales del año pasado debieran haber sido difundidas el 20 de enero, por lo que ya se acumula más de un mes y medio de demora sin explicaciones oficiales, suscitando lógicas especulaciones sobre la cocina contable a la que estarían siendo sometidos los números.