La ‘nueva’ fuga vía turismo le ha generado al Gobierno una pérdida de US$7.500 millones en concepto de venta de dólares por pasajes y turismo.
Se trata de uno de los últimos refugios que tienen los compradores de dólares para hacerse de esos billetes, a pesar de las medidas de la AFIP y el BCRA.
La demanda por turismo hizo que se incremente la venta de dólares por ese concepto en un 54% con respecto a 2011.
Otro dato: El endeudamiento en el extranjero por parte de las empresas que en 2011 trajo al país unos US$6.716 millones al mercado, en 2012 le generó una salida neta de US$1.632 millones, lo que redundó en una menor oferta de divisas para nutrir las reservas del BCRA.
“Las medidas frenaron el drenaje efectivo, manifestado en la formación de activos externos del sector privado (la contabilidad de la salida de capitales privados), no así en el potencial, dada la sed de dólares para atesoramiento que todavía se percibe en el mercado”, señaló Andrés Mendez, de AMF Economía al diario El Cronista.
Los consumos con tarjeta de crédito en el exterior le demandaron al Banco Central entre u$s 3.000 y u$s 4.000 millones el último año, cuando la referencia en un periodo sin restricciones apenas tocaba el 20% de ese número.
“Evidentemente, el deterioro de estos indicadores es, en parte, la contrapartida natural de una política monetaria que se ha concentrado principalmente en financiar al Tesoro, particularmente desde 2010”, sostiene un informe de la consultora ACM.
Con respecto al déficit turístico, a fines de 2011 un informe de la consultora Ecolatina dio cuenta de que hasta el tercer trimestre de ese año la Argentina acumulaba una salida neta de divisas por concepto de turismo de US$2.255 millones, "cuando en igual período de 2011 se registraba un superávit de US$304 millones".
Ese trabajo resalta que esta tendencia se ha ido profundizando con el correr de los meses y que el saldo negativo en turismo "consumió" el 17% del superávit comercial.
Las propias cifras oficiales dan cuenta del deterioro del turismo receptivo, un fenómeno que, sin embargo, no se repite en otras economías importantes de la región.
Según Ecolatina, en su último informe titulado "Luces y sombras de la actividad turística", en 2012 el saldo del turismo internacional en cantidad de pasajeros fue apenas positivo, cayendo un 75% respecto de 2011. La merma del turismo receptivo (-4,6% i.a.) y la notable suba del emisivo (+12,8 % i.a.) explican este resultado.
El informe destaca que por primera vez en más de una década, el gasto de turistas argentinos en el exterior superó los ingresos que dejaron los extranjeros en el país (déficit de U$S 89,6 millones).
Como consecuencia de la apreciación cambiaria real, no sólo resulta más caro para los turistas argentinos vacacionar en el país sino también para los extranjeros, que vieron disminuir su poder de compra en Dólares.