Según explicó, se evidenciaron descensos generalizados en el consumo aparente de los diversos tipos de laminados (excepto los tubos), por la caída en la demanda de la industria automotriz y de autopartes, la construcción, y la industria metalmecánica.
La capacidad utilizada en el sector de metales básicos "se movió en forma similar a la producción, ya que se ubicó en el 76,9 por ciento en el promedio del año de 2012", lo que implica una baja de 10,1 por ciento interanual.
Al respecto, sostuvo que esa contracción es "cercana a la medición oficial de la actividad de los metales básicos, que cayó, en ese período, un 8,7 por ciento, lo cual muestra la carencia de inversiones de magnitud que expandieran esa capacidad".