Los datos del INdEC suelen ser blanco de críticas de ambas CGT. Ni una ni otra aceptan una inflación apenas superior al 10%, e insisten con la figura del "changuito" que impuso Hugo Moyano hace un tiempo para medir el real aumento de precios.
"Como dice Moyano, vemos sábado a sábado los precios del supermercado", dijo recientemente Oscar Lescano, uno de los más díscolos dentro de la CGT de Antonio Caló.
Tal como informó más temprano Urgente24, los acercamientos y gentilezas entre ambas CGT generan pavor en la Casa Rosada, que busca contener los reclamos salariales para ponerle paños fríos a una afiebrada inflación que Moyano consideró que está "medio descontrolada". El Gobierno quiere subas que bailen alrededor del 20%. Pero los sindicalistas, oficialistas u opositores, pretenden un piso del 25 al 30% (ver notas relacionadas).
Hace unos días, la revista de Infocamioneros publicó un editorial en el que aseguraba que "l as cadenas de super e hiper mercados se han convertido en un actor predominante en la conformación de precios dada su presencia predominante en el mercado: comercializan el 58 % de los alimentos y bebidas que se consumen en el país, y de las 69 empresas relevadas por el Indec, 6 manejan el 85 % de las ventas del sector y las primeras tres, el 70 %.
Tal y como sugiere Roberto Navarro “cualquier empresa que quiera tener una fuerte presencia en el mercado debe caer inevitablemente en ellas. Por eso [las cadenas súper e hiper] son formadoras de precios y están siendo corresponsables del actual proceso de remarcaciones”.
El acuerdo anunciado hoy por el gobierno fue firmado por Guillermo Moreno con la asociación que agrupa a los principales supermercados y cadenas que operan en el país, entre las que se destacan Coto, Carrefour, Jumbo, Día, Wal-Mart, Toledo, entre otras, según informó la agencia gubernamental Télam. El entendimiento, anunciaron, es válido desde el 1° de febrero. Es decir, durante 2 meses. Los meses en que se definirán los aumentos salariales.