Los analistas resaltan que no hay ningún parámetro que indique que el acuerdo por AMIA con Irán tenga un correlato en el plano comercial, sin embargo no vendrían mal para las castigadas finanzas argentinas nuevos negocios con el régimen islámico.
Marcelo Elizondo, director de la consultora Desarrollo de Negocios Internacionales, aseguró: “Mientras es un interés explícito de la Argentina entablar relaciones con posibles proveedores de petróleo y energía, Irán es en promedio en los últimos años del productor del 5% de todo el crudo mundial y el sector petrolero representa el 60% del total de los ingresos de moneda extranjera para el país asiático”.
Por su parte, la economista de Abeceb.com Belén Lico no considera que el acuerdo pueda tener alguna repercusión comercial. Incluso, con aquellos países a los que se realizaron misiones comerciales (Angola, Vietnam, Indonesia) los resultados no parecen ser significativos de manera que provoquen un cambio de la tendencia actual, alertó.
Más de US$ 700 millones de lo exportado a Irán se explica por productos primarios cereales y oleaginosas y el resto por productos manufacturados de origen agropecuario de poco valor, como harinas y aceites de oleaginosas. En cuanto a las importaciones, según datos de Abeceb.com, durante los primeros 11 meses del año pasado la Argentina había comprado al país asiático polietileno, azafrán y etilenglicol (etanodiol).
El comercio entre la Argentina e Irán estuvo prácticamente inactivo hasta 2006. Fue a partir de ese año cuando las exportaciones comenzaron a aumentar notablemente hasta los casi US$1.100 millones actuales. Irán es el mercado de más relevante crecimiento en cinco años para la Argentina, con un aumento de 1.100% de las ventas.