Dentro de la región, la Argentina se ubicó detrás de Brasil, Chile, Colombia y Perú, pero delante de Venezuela, Ecuador y Bolivia. En el nivel mundial, los países que presentan la mayor apertura en la información del presupuesto son Nueva Zelanda, Sudáfrica y el Reino Unido.
Según el mencionado matutino, para medir el nivel de transparencia presupuestaria "se evalúa si el gobierno central pone a disposición del público ocho documentos presupuestarios clave, y si los datos son oportunos, exhaustivos y útiles". De esos ocho documentos, el gobierno argentino publica cinco (propuesta de presupuesto del Poder Ejecutivo, presupuesto aprobado, informes periódicos de gastos e ingresos, informe de fin de año e informe de auditoría), produce uno para uso interno (lo que IBP llama el "documento preliminar", es decir, el que debería informar sobre la relación entre las políticas y el presupuesto público) y no produce la revisión de mitad de año ni el "presupuesto ciudadano" (un informe comprensible para el público en general). Además, entre los documentos que sí se producen, el informe auditoría -la evaluación de las cuentas del Gobierno que hace la Auditoría General de la Nación (AGN)-, el informe de fin de año y la propuesta del presupuesto carecen de la exhaustividad o calidad suficientes o no son oportunos.
Luciana Díaz Frers, directora del Programa de Política Fiscal del Cippec, también resaltó que la tendencia en el nivel internacional es facilitar el acceso de los ciudadanos a la información presupuestaria. Díaz Frers, para quien la transparencia es importante porque "es la forma de controlar el uso de los fondos públicos en un gobierno democrático", señaló que varios países buscan publicar la información del presupuesto de una manera más comprensible.
La ausencia del "presupuesto ciudadano" fue, justamente, una de las causas que provocaron el deterioro en la calificación de la Argentina, ya que, según explicó Casadei, en el informe de 2012 ese documento tuvo más peso que en años anteriores. "Es un documento importante, porque permite a la población en general comprender y estar informada sobre la administración de los fondos públicos", dijo.
En el informe de IBP, además, se menciona que en la Argentina la función legislativa ejerce una débil vigilancia presupuestaria. Casadei explicó el porqué de esa apreciación: "(En el país) las modificaciones al presupuesto aprobado se hacen por decreto y la discusión de la propuesta suele ser débil, sólo ahora están empezando a citar a expertos para que hablen sobre temas presupuestarios. Pero, en general, el debate es muy pobre y no se modifica nada de lo que se presentó en la propuesta".
La transparencia presupuestaria es importante, explica, porque "los ciudadanos tenemos derecho a saber qué se hace con el dinero que pagamos con nuestros impuestos". Además, criticó las habituales modificaciones presupuestarias por decreto, ya que, en su opinión, el presupuesto aprobado debería reflejar los planes del Gobierno, es decir, a qué sectores va a dar prioridad.