Las compras externas de gas y combustibles líquidos son producto del deterioro de la producción doméstica, que fue el argumento del Gobierno Nacional para la reestatización de YPF.
En tanto, las exportaciones del rubro retrocedieron en la misma proporción: un 2% menos.
El balance anual arroja para la balanza comercial del sector energético un déficit idéntico al de 2011: US$2.700 millones. Para este estancamiento resultó crucial la desaceleración de la actividad económica, registrada, en parte, con el negativo desempeño industrial. De lo contrario, las importaciones energéticas, y la salida masiva de divisas, con seguridad hubieran sido significativamente mayores.
De acuerdo a lo que se desprende del informe del INdEC, la caída de la actividad industrial, la 1ra en una década, fue arrastrada por la retracción en los sectores automotriz y siderúrgico.
Por su parte, la actividad de diciembre de 2012 muestra caídas del 3,4% en la medición con estacionalidad y del 3,8% en términos desestacionalizados con respecto a diciembre de 2011.
En tanto en el último mes del año pasado, con relación al mes de noviembre, la producción manufacturera registra disminuciones del 1,3% en la medición con estacionalidad y del 0,6% en términos desestacionalizados.
El sector de metálicas básicas fue el más afectado durante el año pasado con un descenso de 8,7% mientras que el rubro con mayor crecimiento fue el del tabaco con un 6,6% seguido por el textil con 3,2%.
De acuerdo con la información oficial, en el cuarto trimestre de 2012 la actividad industrial cayó 0,9% en forma interanual y suavizó lo resultados negativos de los meses anteriores (-3,2% en el I trimestre y -2,5% en el III trimestre).
La caída de 2012 es consecuencia de una baja de 6,6% en la industria automotriz, a partir de la menor demanda de Brasil. No obstante, diciembre ofreció un dato positivo ya que se vislumbró un avance de 16,3% contra diciembre de 2011.
La siderurgia sufrió durante el año pasado una debacle de 8,7%, con bajas de 10,5% en la producción de acero crudo y de 0,9% en aluminio.
Las empresas vinculadas al sector de la construcción se mantuvieron en los mismos valores de 2011, con una leve variación de 0,1 por ciento. La producción de cemento cayó 6,3%, mientras que la de vidrio subió 1,8% y la del resto de los materiales 4,7 por ciento.
El sector alimenticio experimentó una suba de 1%, con empujada por alzas de 12,1% en carnes blancas, 8,8% en carnes rojas y 3,7% en bebidas. Estos avances se vieron recortados por caídas de 6% en molienda de cereales y oleaginosas, 2,1% en lácteos, 2,5% en yerba mate y te, y 0,5% en azúcar y productos de confitería.
La producción de químicos creció 2,9% y la de caucho y plástico 1,8 por ciento. La refinación de petróleo aumentó 2,6%, de acuerdo a los datos oficiales. La industria textil tuvo un alza de 3,2%, mientras que en papel y cartón hubo un avance de sólo 0,1 por ciento.
La utilización de la capacidad instalada durante el cuarto trimestre fue de 76,9%, 5,1 puntos por debajo de la que se había registrado en el mismo período de 2011.