El FMI rebajó sus previsiones de crecimiento del vecino país para este año, lo que a su vez produjo que las estimaciones de aumento del PBI de América Latina en su totalidad también se contrajeran.
FMI informó este miércoles que restó 3 décimas a sus previsiones de crecimiento de la economía latinoamericana en 2013, hasta el 3,6 %, motivado, principalmente, por la comparativamente fuerte rebaja a Brasil, la primera economía latinoamericana, que el Fondo espera crezca un 3,5 % este año, 4 décimas menos que lo que preveía en octubre.
El Fondo consideró previamente que Brasil debe hacer frente a los problemas de inflación y baja productividad, mientras que ha apoyado las medidas macroeconómicas impuestas para controlar los flujos de capital exterior y hacer frente a la volatilidad de los precios de materias primas.
El organismo espera que Brasil haya cerrado 2012 con un parco crecimiento del 1%, después de terminar 2011 con un avance del 2,7%.
No obstante, para la economía latinoamericana 2013 y 2014 serán años de repunte respecto a 2012, cuando la región creció un 3 %, por debajo de 4,5% de 2011.
El Fondo augura que la economía brasileña repuntará hasta el 4% de crecimiento en 2014, 2 décimas por debajo de lo previsto en octubre.
De otra parte, el FMI mantuvo sin modificaciones sus pronósticos para México, que crecerá, tanto en 2013 como en 2014, a un ritmo del 3,5 por ciento anual.
El FMI indicó, en su breve informe y en el que solo actualizó los datos para México, Brasil y la región en conjunto, que no se espera que el crecimiento rebote a los elevados niveles de 2010 y 2011 en el caso de los emergentes.
Advirtió que "la debilidad de las economías avanzadas lastrará la demanda externa, así como el comercio de los exportadores de materias primas", debido a los precios más bajos en 2013.
"Además, el espacio para más flexibilidad monetaria se ha reducido" y la incertidumbre ha obstaculizado el crecimiento en economías como la brasileña o la india.
Para México, 2013 y 2014 serán años de una leve moderación frente al 2012, cuando el país creció un 3,8 % según los datos del FMI, ligeramente por debajo del 3,9 por ciento de 2011.