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Cristina destrozó los precios relativos pero aconseja a Macri sobre tarifas

Antes de partir en la gira que la llevará primero a Cuba y luego a Asia, Cristina Fernández de Kirchner anunció la compra de 409 coches para renovar todos los vagones de las líneas de ferrocarril Mitre y Sarmiento, se quejó porque la Ciudad no dio las "gracias" por los vagones del subte y criticó la política tarifaria de Mauricio Macri porque, según ella, los servicios públicos siempre deben ser subsidiados (un concepto polémico porque, además, a causa de que ella habla sobre lo que no entiende, ignora que los subsidios no siempre deben ser universales porque, en ese caso, pasan a ser regresivos).

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). La Presidente no está en condiciones de dar consejos en la materia: por su política de subsidios a los servicios públicos, la red ferroviaria es un desastre, la red vial se encuentra colapsada, el déficit energético es increíble y la producción de hidrocarburos es deficitaria.
 
Pero ella insiste, aplicando la ignorancia típica de quienes desconocen un tema pero se creen en condiciones de opinar, delante de un séquito de empleados que aplauden para conservar su puesto.
 
A horas de volar en un avión alquilado a una empresa británica, rumbo a Chuba, Emiratos Árabes, Indonesia y Vietman, Cristina Fernández de Kirchner anunció la compra de más de 400 coches ferroviarios a China, que servirán para "renovar totalmente" las líneas de ferrocarril Mitre y Sarmiento, hoy día gestionadas por una sociedad entre Metrovías/Aldo Roggio y Ferrovías/Gabriel Romero.     
 
Cristina Kirchner sostuvo que se trata de la "renovación ferroviaria más importante de los últimos 50 años".  
 
La compra es a la empresa china CSR. "Proveer de formaciones para 2 líneas, solamente lo puede hacer fabricas de escala internacional", argumentó. 
 
Las unidades estarán disponibles en 21 meses, mientras que se van a reparar en el país los vagones que se utilizan actualmente para tener mayor frecuencia.
 
Cristina apuntó contra el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, a quien comenzó reprochándole que no haya mencionado la participación de la Nación en el cambio de los vagones de la línea A de Subterráneos de Buenos Aires. 
 
"Nos hubiera gustado un guiño de ojo, como diciendo gracias", expresó.
 
Sobre el final de su discurso, volvió a cargar contra Macri, pidiéndole que sea cuidadoso con la suba de la tarifa del subte. “$3,80 el subte me parece una barbaridad, va quitar poder de consumo y afectará a miles y miles de personas", explicó ella con mucha mala intención. Hasta ahora Macri y sus colaboradores se han negado a informar cuál será la tarifa del subte. 
 
La Presidente dijo entender la necesidad de actualizar el precio del boleto, pero pidió hacerlo gradualmente.
 
Lo más grave es que Cristina, creadora de inflación, intentó transferirle la responsabilidad de la inflación a Macri (y a los jefes municipales): "Cada uno que siga la política que la parezca, pero que después no hablen de inflación".    
 
Cristina también cuestionó a Macri que él haya afirmado que hay que desendeudar a la Argentina cuando la empresa Socma, de su padre Franco, según ella, le transfirió pasivos al Estado Nacional en 1982.
 
Las palabras textuales de Cristina fueron:
 
"(...) Cuando yo escucho a las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires que están por subir, y quieren subir… no, no, no sin silbidos porque están son cosas económicas serias. Y de aquí lo veo al concesionario Metrovías, ahora la relación es con el señor Macri y no con la señora Fernández de Kirchner, yo le quiero decir que por favor a 3,80 el subte me parece una barbaridad.
 
Primero porque va a quitar poder de consumo a la gente y porque va a afectar a miles y miles de personas que utilizan este servicio. Si nosotros fuéramos a cobrar exactamente, y si en el mundo se cobrara exactamente lo que cada servicio vale las economías estallarían, y en Argentina no hubiéramos podido tener el crecimiento que hemos tenido en los últimos diez años.
 
Que es necesario readecuar tarifas que por ejemplo, fundamentalmente en el AMBA, en Capital y Ciudad de Buenos Aires, que es donde más retrasados se está, pero hay que hacerlo con un gradualismo, de modo tal que no tenga un impacto porque no solamente hay un impacto económico, hay un impacto de expectativas y psicológicos en economía que es, tal vez, que es más negativo que el mismo impacto económico. Pero ya había ocurrido un aumento del 142 por ciento, cuando se llevó a 2 con 50, ahora llevarlo a 3 con 80, como se está diciendo, o 3 con 50, con aumentos del ABL de más de el 200, 300 ó 400 por ciento.
 
Entonces cada uno puede seguir la política que mejor le parezca pero después que no hablen de inflación, porque la inflación no se compone únicamente con la leche, el pan y la carne, es más hay servicios que son imprescindibles. Por allí cuando un alimento determinado aumenta uno puede cambiarlo por el otro, pero el micro, el subte uno no puede cambiar por ningún otro; la luz o el gas uno no puede cambiarlo por ningún otro, son lo que se denominan los bienes de demanda inelástica. No se pueden cambiar, no se pueden sustituir. Por eso impactan tanto en el nivel de inflación, ya que tanto les interesa a algunos. Cuando se habla de inflación hay que también colaborar cada uno para que los precios no se trasladen en cascada.
 
Y también en el tema de ingresos brutos, que ustedes saben es un ingreso típico de las provincias y que es el ingreso más regresivo porque es efecto cascada. El IVA, en algún momento, puede descargarse, pero el ingreso bruto siempre, siempre termina en el consumidor.
 
Por eso les pido que me ayuden a intendentes y a gobernadores a seguir trabajando en las políticas contracíclicas porque nosotros estamos poniendo mucho en la demanda, precisamente para sostener el consumo.
 
Pero si al mismo tiempo que nosotros colocamos ingentes fondos en el consumo y en la demanda, al mismo tiempo, se le suben a la gente en el transporte de manera desorbitada o tasas o impuestos realmente bueno me parece que es un error y creo que podemos articular una política más racional y que le sirva más a los argentinos, sobre todo porque creo que en estos diez años hemos dado muestras muy claras que manejamos la economía con mucha responsabilidad y seriedad, pero sobre todas las cosas con resultados. Porque la economía, tanto como la política, en definitiva son resultados. (...)".

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