Además, el impacto de un solo feriado es de $405 millones para el comercio y de $250 para el transporte, almacenamiento y comunicaciones, de acuerdo al relevamiento.
La estimación, indica Infobae.com, surge de desagregar el Producto Bruto Interno (PBI) de la Argentina por sectores y dividirlo por los días hábiles, que no son iguales en cada sector. Tal es así que el valor del PBI anual de la construcción es de $245.000 millones, y se divide por 245 días hábiles para conocer el impacto en cada feriado, pues trabaja sólo los días hábiles.
La intermediación financiera también trabaja 245 jornadas, mientras que el comercio unos 305 días de los 365 que tiene un año, según Álvarez. "Tomar el PBI argentino y dividirlo linealmente es un error", aclara.
La industria trabaja 275 días al año y se presenta como uno de los sectores más difíciles para calcular el impacto, porque hay ramas de la actividad que no pueden frenar su producción, tal es el caso de los altos hornos siderúrgicos o algunos procesos químicos.
De acuerdo a datos de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), casi 11 millones de turistas viajaron por el país en nueve fines de semana turísticos en 2012, "dejaron ingresos por $8.923,4 millones a las regiones que forman parte del circuito turístico nacional", como el partido de la Costa, el Litoral, Córdoba y el norte argentino. En total, el turismo aporta más de un 7% del PBI argentino.
Sin embargo, las buenas noticias no se replican en todos los sectores. "Las condiciones son irrecuperables. Es como si un día comés y al día siguiente querés comer el doble", dice Pedro Reyna, presidente de la Federación de Industria Madera y Afines (Faima). Por cuatro feriados, Reyna calcula un impacto de $130 millones de la masa salarial de 69.000 operarios de madera y muebles.
"Nos piden tener un sobrecosto y al mismo tiempo un alto nivel de competitividad por los productos que ingresan del exterior. Es un contrasentido”, agrega el presidente de Faima. Desde la Unión Industrial Argentina (UIA), Ignacio de Mendiguren había advertido que “un día de paro a la industria siderúrgica o en el sector automotriz implica un costo muy grande", aunque no habló de números.
Carlos de la Vega, presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), asegura que "los microcentros de las ciudades quedan desiertos, y hay comercios que piensan dos veces si justifica abrir el negocio".
"Es difícil tener una posición unificada porque abarcamos muchos sectores", asegura Vicente Lourenzo, secretario de prensa de CAME."El costo salarial aumenta un 120% el día feriado, y lo absorbe el industrial, no el cliente", adhiere. Por eso, tanto la CAC como la CAME piden que los feriados "puente" sean días no laborales.
Según el artículo 167 de la Ley 20.774 de Contrato de Trabajo, "en los días no laborables, el trabajo será optativo para el empleador, salvo en bancos, seguros y actividades afines, conforme lo determine la reglamentación. En dichos días, los trabajadores que presten servicio, percibirán el salario simple".
Marco Meloni, presidente de la Fundación Pro-tejer, se muestra conforme con los feriados y asegura que "el costo de los feriados prorrateado en todo el año genera un impacto negativo mínimo" en el sector textil.
Desde la Asociación de Distribuidores de Golosinas y Afines (ADGYA), estiman que la distribución cae en un 50% por la baja demanda de kioscos y autoservicios. "La gente se dirige a las zonas turísticas, pero en los centros comerciales la actividad decae", dice Ricardo Lorenzo, Gerente de Gestión de ADGYA. En el país hay 500 distribuidores de golosinas, y unos 60 se concentran en la ciudad de Buenos Aires.
La balanza turística es negativa en la ciudad de Buenos Aires, y las ventas en restaurantes, cafeterías y cafés caen un 30%. "Los feriados son un sobrecosto para un trabajo que no tenemos", dice Graciela Fresno, presidente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés.
Los 19 días festivos hoy colocan a la Argentina en el primer lugar del ranking como el país con más feriados del mundo.