Pero esas ventas fueron concretadas no al mejor precio de cotización de la oleaginosa de 2012, que llegó a un récord de US$650 hacia septiembre pasado, sino a valores por debajo de los US$550 la tonelada.
Y según se estima, si los exportadores le hicieran caso a Moreno, el precio de liquidación, de mantenerse los valores actuales, rondarían los US$530 la tonelada, lejos de lo que los productores esperan.
Un factor que juega en contra de los intereses del Gobierno son las silobolsas, que le permiten al productor acopiar granos por más de un año a la espera de obtener el mejor precio posible. Sólo se van liquidando rápidamente, y al valor del momento, para cubrir los costos de la campaña, mientras que el resto puede ser estoqueado para mejores días. Como además se multiplican en los campos y se convierten en imposibles de fiscalizar, al Gobierno se le dificulta presionar a los productores para que aceleren su liquidación y le permitan ingresar los ansiados dólares de las exportaciones de la oleaginosa.
Esto han explicado, de acuerdo al matutino, al secretario de Comercio Interior las cinco empresas más importantes del país vinculadas a las exportaciones sojeras, que no tendrían problema en liquidar rápidamente los dólares que representan el 35% de las ventas al exterior.
Incluso aseguran que debido a su buen crédito internacional, los mejores bancos mundiales están en condiciones de adelantarle a cualquiera de las cinco exportadoras más grandes (Bunge, Cargill, Nidera, Dreyfus y AGD) el dinero que les correspondería cuando se concrete el pago de los compradores (fundamentalmente, China).
Pero para que esto suceda, es imprescindible que se sepa cuál es la cantidad de toneladas de soja que los productores argentinos están dispuestos a vender en un momento y a un precio determinado, respuesta que escapa tanto a las cinco multinacionales como al Gobierno.
Lo que calcula igualmente el Ministerio de Economía de Hernán Lorenzino es que para mayo del año pasado los sojeros habían liquidado unos $27.247 millones, lo que representó un 37% más que 2011.
Si se tiene en cuenta una cotización del dólar del cierre oficial del lunes pasado ($4,9), y si los sojeros aceptan liquidar en tiempo y forma, los US$5.000 millones necesarios antes de mayo se podrían conseguir. Y si la liquidación creciera un porcentaje similar al de 2012, habría unos US$1.000 millones más.