Hasta ayer, el precio del litro de nafta premium, el producto más caro del mercado, en la Capital Federal, era de $ 6,539 el litro, mientras que la súper costaba $ 5,979 y el gasoil de alta calidad, $ 6,419.
Aunque la compañía suele tener los valores más bajos del mercado, la decisión de aumentarlos produce una fuerte presión sobres los costos en general y, por añadidura, en los cálculos de inflación. Se debe a que YPF domina por mucho el mercado, con una participación en las ventas totales de combustibles en torno al 58 por ciento.
Entre las principales compañías que compiten con la empresa estatizada están Esso, en proceso de conversión a la marca Axion, tras la venta a Bridas, de la familia Bulgheroni y la china Cnocc; la brasileña Petrobras; Oil, del empresario Cristóbal López, y Shell.
El presidente de esta última, Juan José Aranguren, dijo al diario 'La Nación' que antes de tomar una decisión con respecto a una eventual remarcación en las pizarras esperarán "a ver el resultado del relevamiento de precios en todo el país", y luego decidirán "conforme al incremento de nuestros costos".
Galuccio se fijó entre sus metas acortar la diferencia de precios con sus competidoras para incrementar sus ingresos (necesita financiar con caja propia la mayor parte de los más de US$ 37.000 millones que prometió invertir en los próximos cinco años) y evitar el quiebre de stock en las estaciones de YPF. Es que los automovilistas suelen agotar en primer lugar los tanques de las bocas más baratas.
Para algunos es una quimera, ya que si los precios de YPF suben, es posible que los consumidores que hasta ahora elegían la marca por una vocación de ahorro se inclinen hacia otra bandera.
Otro dato genera incertidumbre es que de acuerdo con el decreto 1277 , que creó la Comisión de Planificación y Coordinación Estratégica del Plan Nacional de Inversiones en el sector de Hidrocarburos, que lidera el viceministro de Economía, Axel Kicillof, el Estado es el encargado de fijar los precios, y hasta ahora, las competidoras de YPF la siguieron en los aumentos y ninguna recibió una restricción precisa por parte del economista que responde a La Cámpora con respecto a los precios en los surtidores.