El jefe de Estado advirtió, además, que sería “bueno” que la Argentina y Brasil digan si “van a castigar a Paraguay porque toma la decisión soberana de utilizar su energía”.
Cabe recordar que Paraguay se encuentra suspendido del Mercosur, en una decisión adoptada por la Argentina, Brasil y Uruguay el 29 de junio pasado, siete días después de la destitución del presidente paraguayo, Fernando Lugo, en un controvertido juicio político.
“Este Gobierno tomó una decisión soberana, patriótica y sin retorno de utilización de nuestra energía para industrializar y desarrollar el país”, abundó el gobernante.
Paraguay tiene derecho sobre el 50% de la energía producida por la Itaipú y Yacyretá, pero ante la falta de una línea de distribución eficiente y una menor demanda, cede a los países vecinos el excedente que le corresponde.
A Brasil le cede la energía a US$8,40 por megawatt/hora mientras que a la Argentina a US$ 9 por megawatt/hora cuando que el precio de mercado es de US$ 340 por megawatt/hora (venta de energía de Brasil a Uruguay en promedio en julio pasado).
En agosto, Franco ya había amenazado con dejar de ceder la energía. “Ni siquiera estamos vendiendo”, expresó entonces, y dijo que antes de diciembre enviaría al Congreso de su país un proyecto de ley que apunta a utilizar la energía paraguaya mediante la elaboración de un plan nacional estratégico (ver nota relacionada).