En su misiva, YPF agrega que "el trabajo conjunto entre YPF y el Estado Nacional permitirá recuperar su valor, la eficiencia y el buen desempeño en el mercado en el que se desarrolla".
Metrogas atraviesa una crisis donde perdió más de $72 millones en 2012, está intervenida por el Gobierno desde 2010 por su progresivo deterioro financiero, que la llevó a un concurso con un pasivo de US$ 200 millones. En junio, los acreedores aprobaron una reestructuración de deuda. Y, en septiembre, la firma tuvo problemas para pagar a proveedores.
Luego de que la empresa pidió a la Justicia entrar en concurso preventivo de acreedores para renegociar el pago de una deuda de u$s 250 millones, el Gobierno tomó esa medida para fiscalizar y controlar los actos administrativos de la compañía para evitar que el default afecte su servicio.
Antes de la expropiación parcial de YPF, la gestión que encabezaba Repsol intentó comprar la totalidad de las acciones de British Gas en Metrogas, pero no tuvo éxito.
La firma Gas Distribution LLC, vinculada a los empresarios José Luis Manzano y Daniel Vina, habían suscripto un acuerdo con BG para comprar sus acciones en la distribuidora. YPF ejerció un derecho de compra que poseía con anterioridad y bloqueó el ingreso de los dueños de Grupo Uno.
De esta manera fracasa la sociedad inversora liderada por el empresario local Jorge Neuss en un negocio con Manzano. Es que las acciones de Metrogas que estaban en manos de British Gas (BG) habían quedado hace poco más de 10 días en poder de esta sociedad, pero la alegría duró poco.
Neuss, es ex titular de Thales Spectrum Argentina (TSA) –la empresa que durante el menemismo se había quedado con el control del espacio radioeléctrico, y cuya concesión fue rescindida por Néstor Kirchner– y fue investigado por supuestas maniobras de corrupción y sobreseído por la Cámara de Nacional de Casación.