Según Mediterránea, citada este 26/10 por el diario Cronista, detrás de esta merma se esconde una caída en el nivel de actividad y un posible aumento de la informalidad en las transacciones.
Ya a principios de este año se esperaba un aumento en los cheques rechazados como consecuencia del freno en la economía que empezó a insinuarse a fines de 2011.
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El último informe del BCRA, en mayo, daba cuenta de un aumento del 20% en los cheques rechazados en comparación con 2011.
En las empresas de cobranzas observan que la cadena de pagos se está estirando desde los 30 hasta los 45 días, ya que las compañías están sintiendo el impacto del aumento de costos, que no pueden trasladar a los precios, con lo cual sufren una baja en la rentabilidad.
Esto trae un mayor nivel de morosidad. En consecuencia, los bancos se muestran más cautelosos a la hora de otorgar créditos, aunque les sobre liquidez. Pero no es cuestión de desperdiciarla.
Si bien los banqueros reconocen que el porcentaje de mora en el crédito se encuentra todavía en niveles mínimos históricos, el salto de la barrera del 2% los obligaría a subir las tasas de interés de los préstamos más riesgosos que no tienen garantía, como es el caso concreto de los personales.
“Ya con la morosidad a niveles del 2%, muchos de nosotros vamos a tener que salir a endurecer algunas líneas. Porque cuando el salto es muy brusco el área de riesgo crediticio se asusta”, revela el gerente de activos de un banco.
De hecho, la primera reacción de las entidades financieras fue reasignar más recursos humanos al sector de cobranzas, y delegar más tareas en las empresas del sector.
La estrategia que están haciendo consiste en atacar a su base de clientes más cerca del vencimiento de los pagos.
Por eso, mientras antes esperaban que se cumpliera un mes de mora, hoy los llamados comienzan a las dos semanas.
Al mes mandan una carta al cliente con una notificación fehaciente para que la persona no pueda argumentar que no fue avisada.
“El problema que tienen los bancos es que son multiproducto; entonces, deben fijarse si uno pagó la tarjeta, si cubrió la cuenta corriente, el seguro del auto y de la casa”, comentan en el sector.
El factor clave a mirar es la evolución del empleo, porque cuando se caiga se caerá toda la cadena de pagos.
“Hay que tener en cuenta que el 50% de los nuevos puestos laborales fueron absorvidos por el Estado. Habrá que ver qué pasa a partir de abril del año que viene, que es cuando comenzarán a sentirse las mayores incertidumbres”, alertan en el mercado financiero.