A partir de esta presentación, surge un informe de Ecolatina, fundada por el ex ministro de Economía Roberto Lavagna, y ahora dirigida por su hijo Marco Lavagna que analiza que “el proyecto mantiene la dinámica presupuestaria de los últimos años: calcular recursos moderados y gastos incluso más modestos para mostrar superávit en la Ley, para luego ir incorporando nuevas partidas con los ingresos no previstos y las fuentes –intra sector público- adicionales”.
“En primer lugar, se reconoce que este año no habrá equilibrio financiero sino déficit; los recursos serán similares a los previstos pero los gastos serán superiores (impulsados por mayores erogaciones corrientes ya que incluso se recortan gastos de capital). Estimamos que a fin de año deberán incorporarse más partidas no previstas que se cubrirán principalmente con Adelantos Transitorios”, detalla.
Asimismo evalúa que “para 2013 se calcula un crecimiento de 4,4%, una inflación de 10,8% y una devaluación promedio de 12,5%. Con estos supuestos, tanto la recaudación tributaria como los recursos nacionales totales crecerían 23% i.a., moderándose frente a lo que se observará este año (+26% i.a.). La expansión de los recursos luce conservadora frente a nuestros cálculos: estimamos que la recaudación trepará en torno de 29% i.a”.
“Dada la trayectoria de recursos prevista para 2013 y el crecimiento estimado para este año (que implica el pago del Cupón del PBI), se estipuló una pauta de gasto moderada -no aumentar salarios o asignaciones familiares, recortar subsidios y moderar el incremento de jubilaciones y gastos de capital- para no mostrar déficit financiero en 2013”, completa.
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Además, sostiene que “más allá del equilibrio entre ingresos y egresos y la novedad de un bajo financiamiento a provincias con relación a Presupuestos anteriores, la brecha financiera que se origina por los pagos de deuda y otras necesidades se cubrirá nuevamente con fuentes intra-sector público”.
“La brecha a financiar –expresada como colocaciones de títulos- asciende a $68.000 millones pero con la autorización del uso de reservas por casi US$ 8.000 millones se reduciría a menos de la mitad. La novedad es que se permite redireccionar los fondos no utilizados para cancelar deuda a financiar gastos de capital (o corrientes), lo cual será relevante si no se paga el Cupón del PBI”, concluye.