Pero ello no evitó la inquietud en el gobierno por la aprobación del resto de las líneas crediticias en danza por casi US$1.000 millones que tiene en trámite el país hasta diciembre.
Los argumentos de los países que anticiparon su negativa a la línea de crédito son los siguientes:
- España lo venía anticipando luego de la estatización de YPF.
- USA, ante la cercanía de las elecciones presidenciales, vuelve a estar bajo la influencia negativa de los fondos buitre y las empresas estadounidenses que tienen juicios ganados o pendientes en el CIADI.
- Alemania, según la interpretación oficial, habría actuado bajo presión desde el Gobierno de Angela Merkel para que la Argentina acelere las negociaciones para liquidar la deuda con el Club de París por unos US$9 mil millones (incluidos intereses).
Ante este panorama, la Argentina comenzará a acelerar los contactos en Washington (donde tienen las sedes el BID y el BM) para mantener el voto positivo de otros países.
En el caso del BID, la situación es más holgada para el país, ya que USA tiene una posición preponderante (30% de los votos), pero con el apoyo de los Estados latinoamericanos no hay posibilidades de que se trabe un crédito. Sólo con el voto positivo de Brasil, México, Venezuela, Chile, Colombia, Perú, Uruguay y los Estados centroamericanos, los créditos están garantizados.
Más complicada es la situación en el BM. Allí, USA detenta un 15,56%, Alemania un 4,58% y España el 1,77%. Juntos superan el 20%, y, eventualmente, podrían tener el apoyo de Japón (9,17%) y el Reino Unido (4,1%). La Argentina deberá ahora acelerar la diplomacia financiera con China, Francia, Italia, Rusia, India y el resto de los Estados en vías de desarrollo que, si bien tienen porcentajes de voto menores que el 4%, juntos superan el 51% necesario para que un préstamo no sea trabado. Según la visión local, manteniendo buenas relaciones con Rusia, India y China, y haciendo que estos aliados acompañen, la aprobación estaría garantizada. Sin problema está el apoyo latinoamericano, que detenta casi un 5% del total, comenzando con Brasil, con el 1,87% de los votos.