La medida fue establecida por decreto y publicada en el 'Boletín Oficial' semanas atrás, junto con otras normas que determina que los organismos de la administración pública nacional deben comprar pasajes de avión para sus funcionarios y empleados en Aerolíneas Argentinas y Austral, proveerse de combustible y lubricantes en la petrolera YPF y adquirir automóviles con Nación Leasing.
Para el sector bancario privado, la obligación implica una pérdida de recursos con los que disponían para préstamos personales y tarjetas de crédito. Además, estimaron entre 400.000 y 420.000 los empleados que pasarían a cobrar sus haberes en la banca pública.
De esta manera, el BNA podrá gestionar una masa de dinero de más de $ 28.000 millones por año, según lo presupuestado para este año, una fuente importante de financiamiento y reducción en el costo del fondeo así como una herramienta para atraer potenciales clientes de otros productos y servicios.
Si el BNA hoy es un banco regulador y testigo en tasas de interés, esta medida va a ayudar, agregó Fábrega.