"La Argentina paga deuda y recupera soberanía a través del desendeudamiento", enfatizó.
La titular de la entidad monetaria respondió a las críticas de quienes sostienen que la Argentina se desendeuda con el resto del mundo, pero se endeuda con el Central.
"Eso es cierto. Pero es más saludable que se endeude con el Banco Central" que con los mercados, dijo.
Marco del Pont subrayó que la posibilidad de asistir al Tesoro y pagar deuda con reservas, se fortaleció con la Reforma de la Carta Orgánica.
"El pensamiento hegemónico de los últimos 30 años de la historia más corta local dio por tierra la génesis y la razón de existir de los bancos centrales, financiar a sus estados y sectores públicos y orientar el crédito en función de las necesidades estratégicas", indicó.
Por último, defendió las recientes medidas de restricciones para la compra de dólares.
"En los últimos nueve años se generó un marco de condiciones que eliminó uno de los problemas históricos y estructurales, las restricciones de la economía externa", explicó.
"La Argentina tiene saldo comercial positivo, y reservas de sobra, pero no puede garantizar esta formación de activos externos (salida de capitales) y de divisas para que la economia funcione normalmente, de ahí las restricciones a la compra de dólares" dijo, tras indicar que esas salidas de dólares fueron muchas veces alentadas por ciertos intereses económicos que propiciaban una devaluación.
Así, frente a la crisis internacional, Marcó del Pont dijo que la principal fortaleza argentina es "tener menor dependencia de los mercados internacionales, una estructura productiva más equilibrada y diversificada y la reducción de niveles de endeudamiento".
En su exposición: "Repensando el rol de los Bancos Centrales y de la Política Monetaria: la experiencia Argentina", Marcó del Pont afirmó que la reforma permitió "recuperar el rol" de la autoridad monetaria en función de las necesidades de la economía y sostuvo que "nos estamos curando en salud y tomando otras medidas contrarias a las que se adoptaron en los últimos 30 años".
Consideró que en la Argentina la crisis mundial se vincula principalmente con el sector externo y la demanda de exportaciones y también por el impacto que tiene en Brasil, cuya economía sufre una "desaceleración", según indicó.